Autorizan desmonte de 261 hectáreas en Cancún para terminal carguera del Tren Maya, pese a alertas ambientales
- La Noticia al Punto

- 8 sept 2025
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La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) dio luz verde al desmonte de 261 hectáreas de selva en Cancún, Quintana Roo, para construir la terminal multimodal más grande del Tren Maya en su fase de carga, tras aprobar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). La decisión ha generado críticas por el riesgo que implica para la biodiversidad de la zona.

De acuerdo con la autorización, el proyecto podría afectar al menos a 12 especies presentes en el área y tener repercusiones en el acuífero regional. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) advirtió en su revisión que deben contemplarse medidas para proteger a polinizadores y fauna local.
El resolutivo ambiental señala que, por tratarse de un proyecto ligado a la línea 4 del Tren Maya, resulta clave medir la calidad ambiental con indicadores antes y después de la intervención, particularmente sobre especies protegidas.
Aunque la aprobación ambiental fue otorgada apenas en julio, el gobierno federal ya anunció el arranque de la construcción de la terminal, que contará con infraestructura de almacenamiento y distribución de combustibles para abastecer al Aeropuerto Internacional de Cancún mediante un turbosinoducto.
“Cancún: es la terminal más grande del sistema y tendrá una terminal de almacenamiento y distribución de combustibles... Ya está en construcción”, indica el portal gubernamental Proyectos México.
En contraste, organizaciones ambientalistas han expresado su rechazo. Greenpeace advirtió que el Tren Maya dejó de ser un proyecto turístico para consolidarse como un megaproyecto de infraestructura con consecuencias irreversibles.
“Esta fase amenaza con consolidar un modelo extractivista que pone en grave riesgo la biodiversidad, los territorios indígenas y el equilibrio ecológico de toda la región. Ahora lo estamos viendo con claridad: inicia la fase de carga, diseñada para facilitar el transporte masivo de mercancías y recursos naturales”, señaló la organización.
La polémica se suma a los impactos generados por la construcción de las vías, estaciones y ramales del ferrocarril de pasajeros. El tramo de carga del Tren Maya contempla además la deforestación de 360 hectáreas adicionales de selva para habilitar dos terminales intermodales: una en Cancún y otra en Progreso, Yucatán.
Por Alejandra Martínez








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