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Tomás Yarrington: Del poder a la prisión, el exgobernador priista enfrenta la justicia mexicana

  • Foto del escritor: La Noticia al Punto
    La Noticia al Punto
  • 16 abr 2025
  • 2 Min. de lectura

La tarde del pasado 9 de abril, en la garita El Chaparral de Tijuana, autoridades de Estados Unidos deportaron al exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, cerrando así un largo capítulo de cooperación internacional en materia de justicia. Apenas cruzó suelo mexicano, agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) le notificaron la orden de aprehensión que pesaba en su contra por delitos relacionados con el narcotráfico, al tiempo que le fueron leídos sus derechos.

Este miércoles 16 de abril, la FGR, a través de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), obtuvo del Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en Tamaulipas el auto de formal prisión contra Yarrington. Se le acusa de colaborar en el fomento de delitos contra la salud, una modalidad que implica facilitar la operación de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.

Tras su captura, el exmandatario fue trasladado al penal federal del Altiplano, en el Estado de México, donde quedó a disposición de la autoridad judicial que lo reclama.

De la cumbre del poder al banquillo de los acusados

Tomás Yarrington gobernó Tamaulipas entre 1999 y 2004 bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su mandato, junto al de sus sucesores Eugenio Hernández y Manuel Cavazos, ha sido señalado por sus vínculos con el crimen organizado, particularmente con el Cártel del Golfo, del cual presuntamente recibió sobornos millonarios.

La caída de Yarrington comenzó con una ficha roja emitida por la Interpol, solicitada por la justicia mexicana que lo requería por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, entre otros delitos. En 2017 fue detenido en Italia, y en 2018 fue extraditado a los Estados Unidos, donde fue sentenciado a nueve años de prisión tras declararse culpable de conspirar con el cártel.

Después de cumplir parte de su condena, el gobierno estadounidense lo entregó a México, a través del cruce fronterizo de Tijuana-San Isidro, donde fue recibido por agentes de Interpol México, dependientes de la FGR.

Justicia transfronteriza

El caso de Yarrington refleja los mecanismos de cooperación judicial entre países para combatir la impunidad en delitos de alto impacto. Su regreso a México marca un momento clave en el seguimiento a exfuncionarios públicos implicados en redes criminales y corrupción.

Mientras se desarrolla el proceso judicial en su contra, Yarrington permanece recluido en uno de los penales de mayor seguridad del país, a la espera de una resolución definitiva que podría marcar el cierre de una de las historias más emblemáticas de la narcopolítica en México.

Por Salvador Sánchez.


 
 
 

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