¡SHEINBAUM PONE LÍMITES A TRUMP! REVELA PRESIONES PARA COMPRAR MÁS GAS DE EU Y ACLARA QUÉ PASARÁ CON PEMEX


La presidenta de México confirmó que el mandatario estadounidense ha planteado aumentar las compras de gas natural y abrir espacios para empresas de su país en Pemex, pero aseguró que la soberanía energética y la legislación mexicana no están sujetas a condiciones para la renovación del T-MEC.
La relación entre México y Estados Unidos vuelve a colocar la política energética en el centro de la conversación. La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que, durante sus llamadas telefónicas con su homólogo estadounidense, Donald Trump, se han abordado temas relacionados con el incremento de las compras de gas natural y la participación de compañías estadounidenses en Petróleos Mexicanos (Pemex).
Durante su conferencia matutina de este lunes 19 de octubre de 2026, la mandataria explicó que estas cuestiones han formado parte de las conversaciones bilaterales, aunque rechazó que representen condiciones para la firma o ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Sheinbaum sostuvo que ha explicado a Trump los límites establecidos por la legislación nacional, particularmente en lo relacionado con los recursos energéticos y los derechos sobre la explotación petrolera.
“Sí se ha tocado ese tema, pero no ha habido ni insistencia, sino sencillamente se aclara que en México no se puede eso”, expresó al responder sobre una posible solicitud estadounidense para acceder a activos de Pemex o incrementar las compras mexicanas de gas natural a cambio de avanzar en el acuerdo comercial.
¿Qué quiere Trump de Pemex y del sector energético mexicano?
Uno de los asuntos que han surgido durante los contactos entre ambos mandatarios es la posibilidad de ampliar la participación de empresas estadounidenses en el sector energético mexicano.
De acuerdo con lo expuesto por Sheinbaum, el Gobierno de Estados Unidos ha manifestado interés en que México incremente sus adquisiciones de gas natural estadounidense y en explorar mecanismos de participación empresarial relacionados con Pemex.
Sin embargo, la presidenta enfatizó que México no puede entregar derechos petroleros fuera de lo permitido por su marco constitucional y legal. También señaló que existen alternativas para que compañías extranjeras participen en determinados proyectos sin que ello implique ceder el control de los recursos nacionales.
La mandataria destacó que las empresas estadounidenses pueden intervenir bajo esquemas legales, como la prestación de servicios a la petrolera estatal o el desarrollo de infraestructura para procesar, licuar y exportar gas natural.
De esta manera, el Gobierno mexicano busca mantener abiertas las oportunidades de cooperación económica y energética con Estados Unidos, pero sin comprometer la soberanía sobre los recursos del país.
Sheinbaum descarta que el T-MEC esté condicionado por el petróleo
Ante las versiones sobre una posible relación entre las exigencias energéticas de Trump y las negociaciones comerciales, Sheinbaum negó que la compra de gas natural o la participación extranjera en Pemex sean requisitos para concretar el acuerdo trilateral.
La presidenta insistió en que las conversaciones con Washington deben desarrollarse dentro de los límites legales de México y sin convertir la política energética nacional en una condición para avanzar en el tratado comercial.
El T-MEC representa un instrumento fundamental para las economías de México, Estados Unidos y Canadá, por lo que las discusiones en torno a su continuidad tienen especial relevancia para las relaciones comerciales de América del Norte.
En este contexto, la posición de la mandataria consiste en mantener el diálogo con Trump y buscar acuerdos que beneficien a ambas naciones, sin aceptar planteamientos que contradigan las disposiciones constitucionales mexicanas.
¿Cómo pueden participar las empresas estadounidenses en Pemex?
Sheinbaum explicó que la legislación mexicana permite distintas modalidades de colaboración con compañías extranjeras, siempre que se ajusten a las normas vigentes.
Como ejemplo, mencionó a Sempra Energy, empresa que cuenta con una planta de licuefacción de gas natural en Ensenada, Baja California. Esta instalación recibe gas procedente de Estados Unidos y permite procesarlo para su exportación, principalmente hacia mercados asiáticos.
La presidenta utilizó este caso para ilustrar que existen oportunidades de inversión y colaboración en infraestructura energética sin necesidad de transferir derechos sobre los recursos petroleros mexicanos.
Bajo este esquema, el Gobierno busca distinguir entre la participación empresarial permitida por la ley y una eventual cesión de derechos que no sería compatible con el marco jurídico nacional.
México compra gas a Estados Unidos, pero busca fortalecer su producción
Otro de los puntos abordados por Sheinbaum fue la dependencia mexicana del gas natural procedente de Estados Unidos.
La mandataria explicó que México importa este combustible para garantizar el suministro energético, particularmente para abastecer sus cinco nuevas plantas de generación eléctrica de ciclo combinado.
El gas natural desempeña un papel importante en la producción de electricidad del país, por lo que mantener un suministro suficiente resulta fundamental para atender la demanda energética.
No obstante, Sheinbaum subrayó que su administración también busca impulsar la producción nacional de gas natural, con el propósito de fortalecer la capacidad energética de México y reducir la dependencia de las importaciones.
Este objetivo plantea un doble desafío para el Gobierno: garantizar el combustible necesario para la generación eléctrica y, al mismo tiempo, desarrollar alternativas nacionales que permitan mejorar la seguridad energética a largo plazo.
Soberanía energética, el punto central de la negociación
Las declaraciones de Sheinbaum dejan claro que la energía seguirá siendo un tema relevante en la relación entre México y Estados Unidos, especialmente en el contexto de las conversaciones comerciales y la revisión del T-MEC.
Mientras Trump ha planteado el incremento de las compras de gas estadounidense y una mayor participación de empresas de su país en proyectos energéticos mexicanos, el Gobierno de Sheinbaum sostiene que cualquier acuerdo debe respetar la Constitución y las leyes nacionales.
Por ahora, la presidenta asegura que existe disposición para explorar mecanismos de cooperación con compañías estadounidenses, pero descarta que esto signifique entregar los derechos petroleros de México o aceptar condiciones energéticas para avanzar en el tratado comercial.
El desafío para ambas administraciones será encontrar puntos de acuerdo que permitan fortalecer el intercambio comercial y la cooperación energética sin convertir las diferencias sobre Pemex y el gas natural en un obstáculo para la relación bilateral.




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