Trump analiza en privado abandonar el T-MEC y desata alerta económica
- La Noticia al Punto

- hace 13 horas
- 3 Min. de lectura
El presidente Donald Trump considera en privado retirar a Estados Unidos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una posibilidad que añade una fuerte dosis de incertidumbre a la revisión clave del acuerdo comercial entre las tres naciones.

De acuerdo con personas familiarizadas con el tema, el mandatario ha preguntado a sus asesores por qué no debería abandonar el pacto que él mismo firmó durante su primer mandato. Aunque no ha señalado de manera directa que tomará esa decisión, el simple planteamiento encendió las alarmas en los círculos políticos y empresariales.
Desde la Casa Blanca, un funcionario describió a Trump como el responsable final de las decisiones y aseguró que siempre busca “un mejor acuerdo para el pueblo estadounidense”.
Calificó el debate como especulación previa a cualquier anuncio formal. En la misma línea, un funcionario de la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que aprobar automáticamente los términos de 2019 no necesariamente responde al interés nacional y que la administración mantiene abiertas todas las opciones de negociación.
Greer adelantó que las conversaciones se realizarán de forma bilateral y por separado con México y Canadá, al señalar que la relación comercial con Ottawa es más compleja. “Los mexicanos se muestran bastante pragmáticos en este momento. Hemos tenido muchas conversaciones con ellos. Con los canadienses, la situación es más compleja”, declaró.
¿Puede Trump sacar a Estados Unidos del T-MEC?
El acuerdo contempla una revisión obligatoria antes del 1 de julio para determinar su prórroga. Lo que estaba previsto como un proceso rutinario se transformó en una negociación tensa. Trump exige nuevas concesiones comerciales y ha incorporado a la discusión temas como migración, narcotráfico y defensa.
Si los tres países acuerdan la renovación, el T-MEC se extendería por 16 años más. De lo contrario, se activaría un mecanismo de revisiones anuales durante una década, hasta su posible vencimiento en 2036. Además, cualquier país puede iniciar el proceso de salida con un aviso previo de seis meses.
Una eventual retirada de Estados Unidos sacudiría una de las relaciones comerciales más grandes del planeta, que abarca cerca de 2 billones de dólares en bienes y servicios. Incluso la amenaza de abandonar el pacto incrementa la incertidumbre entre inversionistas y líderes globales.
Presión arancelaria y advertencias
Trump ha elevado la presión sobre sus socios. Ha amenazado con imponer aranceles de hasta 100 por ciento a productos canadienses si Ottawa firma un acuerdo con China, gravámenes de hasta 50 por ciento a ciertos aviones si no se autorizan aeronaves estadounidenses, bloquear infraestructura fronteriza e imponer tarifas a productos mexicanos vinculados con el comercio energético hacia Cuba.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó como “positiva” una reciente conversación con Trump, en la que abordaron tanto las tensiones comerciales como la revisión del T-MEC, aunque sin revelar detalles.
El acuerdo que reemplazó al TLCAN, ahora en la cuerda floja
El T-MEC sustituyó al TLCAN en 2020 tras una intensa renegociación impulsada por Trump, quien había convertido al antiguo tratado en blanco central de críticas. El nuevo acuerdo endureció reglas de origen, elevó requisitos en el sector automotriz e incluyó una cláusula de revisión obligatoria.
Pese a haberlo negociado, Trump ha enviado señales contradictorias. En una visita reciente a una planta automotriz, calificó el T-MEC como “irrelevante” y aseguró que Estados Unidos no necesita productos de Canadá o México. Sin embargo, meses antes lo había descrito como “excelente para todos los países”, aunque advirtió que podría ajustarlo o rescindirlo en la revisión prevista.
¿Qué pasaría si EU se retira?
Una salida estadounidense expondría a exportaciones mexicanas y canadienses a aranceles más altos, afectando cadenas de suministro que llevan tres décadas integradas. México y Canadá son los principales socios comerciales y mayores compradores de productos estadounidenses, por lo que también podría haber represalias que impacten las exportaciones de Estados Unidos.
El riesgo de nuevos aranceles elevaría preocupaciones sobre el costo de vida, especialmente en un contexto electoral en el que los republicanos buscan mantener el control del Congreso en las elecciones intermedias de noviembre.
Aunque Trump suele plantear escenarios extremos como herramienta de presión, no está claro si formalizará una amenaza de retiro o si utilizará esa posibilidad como carta de negociación. Lo cierto es que la sola idea de abandonar el T-MEC ya cimbró a Norteamérica y reavivó el fantasma de una guerra comercial en la región.
Por Karla Medina








Comentarios