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Sheinbaum responde con firmeza: “No hay complicidad con nadie”

  • Foto del escritor: La Noticia al Punto
    La Noticia al Punto
  • 11 jul
  • 2 Min. de lectura

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Desde Culiacán, Sinaloa —y en un escenario poco convencional como lo fue una sala del Hospital Pediátrico local—, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rompió el protocolo y alzó la voz frente a lo que calificó como una falta de respeto: las declaraciones del abogado Jeffrey Litchman, defensor de Ovidio Guzmán, quien este 11 de julio se declaró culpable de varios delitos ante un tribunal en Estados Unidos.

En su intervención ante medios de comunicación, Sheinbaum fue tajante al rechazar cualquier insinuación sobre presuntos vínculos entre su gobierno y el crimen organizado.

“Las declaraciones del abogado son completamente irrespetuosas hacia la institución presidencial. No permitiremos que se intente manchar la integridad del Estado mexicano con afirmaciones infundadas”, declaró con firmeza.

La presidenta adelantó que la Fiscalía General de la República ya prepara una respuesta oficial, según le informó el fiscal Alejandro Gertz Manero. “Esto es un tema judicial, y debe tratarse como tal, pero también es indispensable dejarlo claro: nuestro gobierno no establece relaciones de complicidad ni contubernio con nadie. Y eso lo sabe el pueblo de México”, subrayó.

Antecedente judicial

La polémica se desató después de la audiencia de Ovidio Guzmán, presunto líder de una fracción del Cártel de Sinaloa, en una corte federal de Chicago. Al término de la misma, su abogado sugirió que sería “absurdo” pensar que su cliente había negociado con el Gobierno mexicano para facilitar su extradición o acuerdos legales, lo cual encendió las alarmas por el posible trasfondo de esas palabras.

Un mensaje con destinatario claro

La reacción de la mandataria no solo fue un deslinde institucional, sino también una señal directa a quienes, desde fuera o dentro del país, intentan poner en duda la legitimidad de las decisiones del Estado mexicano en temas de seguridad y justicia.

En un país donde los vínculos entre crimen organizado y actores políticos han sido históricamente señalados, el mensaje de Sheinbaum resuena con fuerza: el gobierno que encabeza no cede ante presiones ni se presta a negociaciones oscuras.

Una conferencia fuera del libreto

Más allá del contenido, llamó la atención la elección del lugar y momento para emitir el mensaje. Desde un hospital infantil, y en plena gira de trabajo por Sinaloa, la presidenta demostró que no necesita grandes salones oficiales para ejercer su liderazgo. Su presencia ahí fue, en sí misma, un acto simbólico: cercanía con la ciudadanía y cero tolerancia frente a quienes pretenden desacreditar su gestión.

Por Salvador Sánchez.


 
 
 

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