top of page

Cuando también nace un padre: hablemos de depresión posparto en los hombres, por Alexia Medina Contreras

Foto del escritor: La Noticia al Punto
La Noticia al Punto
hace 20 horas
3 min de lectura

Cuando nace un bebé, también nace un padre. Y aunque durante mucho tiempo hemos hablado con toda razón de la salud emocional de las madres después del parto, hay una realidad que merece ser nombrada: los hombres también pueden atravesar una depresión posparto.

La llegada de un hijo transforma la vida. Cambian las rutinas, el sueño, la economía, la relación de pareja y hasta la manera en que cada persona se reconoce a sí misma. Un padre puede sentirse profundamente feliz y, al mismo tiempo, agotado, confundido, preocupado o sobrepasado. Una emoción no cancela a la otra. La evidencia científica muestra que la depresión paterna durante el periodo perinatal no es un fenómeno excepcional. Un metaanálisis encontró síntomas depresivos posparto en alrededor del 8.7 % de los padres durante el primer año después del nacimiento (Rao et al., 2019). Y una revisión sistemática reciente señala que los hombres pueden vivir esta experiencia de maneras distintas, por lo que reconocerla requiere mirar más allá de la tristeza tradicionalmente asociada con la depresión.

A veces las señales aparecen de otra manera: irritabilidad constante, aislamiento, enojo, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba, cansancio extremo, dificultad para dormir incluso cuando existe oportunidad de hacerlo, preocupación permanente, sensación de fracaso, desconexión emocional de la pareja o del bebé, mayor consumo de alcohol u otras conductas para intentar sobrellevar lo que está sintiendo. No significa que una de estas señales, por sí sola, confirme una depresión; pero sí puede ser una razón para detenernos y preguntar: “¿Cómo estás realmente?”

También necesitamos hablar de algo que pesa sobre muchos hombres: la idea de que deben ser fuertes, resolverlo todo y sostener a los demás sin mostrar que ellos también necesitan ser sostenidos. Esa expectativa puede dificultar que pidan ayuda. La investigación ha encontrado asociaciones entre los síntomas depresivos paternos y factores como el estrés, las dificultades económicas, el bajo apoyo social, los problemas en la relación de pareja y los antecedentes de problemas de salud mental.


Por eso, reconocer a los padres en el posparto no significa pedirles que “aguanten”. Significa decirles: también importas, también puedes cansarte, también puedes necesitar ayuda y no tienes que atravesarlo solo.

Y aquí las parejas tenemos una tarea importante. No se trata de convertir a la mujer en terapeuta de su pareja ni de pedirle que cargue con una responsabilidad más. Se trata de construir una relación donde ambos puedan decir: “No estoy bien” sin miedo a ser juzgados. Preguntar cómo se siente él, reconocer lo que hace, permitirle descansar, repartir las responsabilidades decuidado y animarlo a buscar apoyo profesional cuando lo necesita también es una forma de cuidar a la familia.


A los padres quiero decirles algo: pedir ayuda no disminuye su paternidad; la fortalece. Hablar con un psicólogo, acudir con un profesional de la salud o compartir con alguien de confianza lo que están viviendo no es fracasar. Es reconocer que esta nueva etapa también

merece acompañamiento.

Cuando nace un bebé, no solamente necesitamos cuidar al recién nacido. Necesitamos cuidar a quienes lo están cuidando.

Porque una familia no se sostiene cuando una persona carga con todo. Se sostiene cuando sus integrantes pueden mirarse, escucharse y decirse, una y otra vez: “No tienes que poder con todo. Estoy aquí. Vamos juntos.”

Quizá ha llegado el momento de ampliar nuestra conversación sobre el posparto. De mirar a la madre, sí, pero también de preguntarle al padre cómo está. Porque detrás de ese hombre que parece estar resolviendo pañales, desvelos, trabajo, gastos y pendientes, puede haber alguien que también necesita que le digamos: “Te vemos. Lo que haces importa. Y si no estás bien, pedir ayuda también es cuidar a tu hijo.”


Referencias:

• Álvarez-García, P., García-Fernández, R., Martín-Vázquez, C., et al. (2024). Postpartum depression in fathers: A systematic review. Journal of Clinical Medicine, 13(10), 2949. https://doi.org/10.3390/jcm13102949

• Ansari, N. S., Shah, J., Dennis, C.-L., & Shah, P. S. (2021). Risk factors for postpartum depressive symptoms among fathers: A systematic review and meta-analysis. Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica, 100(7), 1186–1199. https://doi.org/10.1111/aogs.14109

• Rao, W. W., Zhu, X. M., Zong, Q. Q., et al. (2019). Prevalence of prenatal and postpartum depression in fathers: A comprehensive meta-analysis of observational surveys. Journal of Affective Disorders, 263, 491–499.

 
 
 

Comentarios


bottom of page