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  • La Noticia al Punto

ALGORITMOS del domingo 22 de enero, por Claudia Padilla




Este domingo estamos entre los que se van por miedo, los que se mantienen, los que se hacen una “arregladita” y los que dicen que el dinero del erario es suyo.


“SOBRESALE” GUANAJUATO


Que si las cifras oficiales “mienten”, que si son extraoficiales “mienten”, que si se trata de hablar de inseguridad y que no sean números buenos “es un trabajo incompleto”, lo que no se puede ocultar es que Irapuato de nueva cuenta sobresale en el tema de la inseguridad, no porque lo diga yo, sino porque así lo dio a conocer la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que lo ubicó en tercer lugar a nivel nacional donde su población se siente más insegura.


Esta encuesta la dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) quien destacó que de nueva cuenta el estado a través de los freseros sobresalieron en el tema de inseguridad; déjeme decirle que en el último reporte, que se dio en diciembre del 2022, el 69.9 por ciento de las mujeres y el 57.4 por ciento de los hombres consideraron que es inseguro vivir en su ciudad.


Irapuato se encuentra por debajo de Fresnillo y Zacatecas, y arriba de Naucalpan de Juárez y Ecatepec de Morelos, pero los encargados de la seguridad decidieron minimizar la encuesta y fieles a “yo tengo otras cifras” desestimaron lo que los habitantes dijeron, pues se considera que el trabajo, que también les toca hacer a las autoridades, está incompleto y no tiene validez alguna.


El ENSU informó que la encuesta fue “levantada” del 28 de noviembre al 15 de diciembre del 2022 que corresponde al último cuarto trimestre del año pasado.


Marca que su objetivo general es realizar estimaciones en torno a la percepción de la gente sobre la seguridad pública en su ciudad, pero los funcionarios de Irapuato, e incluso los del Estado, dijeron que eso no es verdad porque ellos se sienten seguros, ¡claro! ¡pos´ cómo no! si cada vez que salen tienen entre 4 y 8 escoltas, como mínimo, si eso sucediera con todos los habitantes se sentirían tranquilos y dormirían en paz.


En Irapuato han cambiado de secretarios de Seguridad, de directores de Policía Municipal, han corrido a 120 policías porque ellos son los únicos culpables de la inseguridad en el municipio, si se toma en cuenta quien está al frente de la seguridad, aunque no se hable mucho del tema, aunque así lo diga la ley, es la alcaldesa Lorena Alfaro, ella es quien tiene que dar la cara a sus habitantes y decir que trabaja, pero no de dientes para afuera.


Si tan sólo uno de sus habitantes no se siente seguro, entonces quiere decir que no hace bien su trabajo y debería de tomar en cuenta lo que dice el Inegi, sobre este ejercicio que generó información para la toma de decisiones de política pública en materia de seguridad, y le ayuda para que cambie sus “estrategias” si es que las tiene.


La falta de estrategias es por lo que dijeron los habitantes que hace falta la percepción del desempeño de las autoridades de seguridad pública, conflictos y conductas antisociales, el desempeño gubernamental, los hogares víctima o con algún integrante víctima de robo y/o extorsión, acoso o violencia sexual. Pudiera enumerar todos los delitos, pero no acabaría con estas líneas.


No se necesita ser un experto en el tema para saber que en Irapuato lo que falta es la seguridad, lo que sobra es “confianza” por no decirlo de otra manera, pero lo importante es cambiar esa percepción en lugar de decir que los habitantes mienten, aunque las estadísticas no bajen.


CÁMBIAME LA CARITA


A veces es mejor utilizar “filtros” porque no le cuestan al erario, que dar 80 mil pesos para una operación de nariz que fue pagada con dinero del pueblo y que fue autorizada por las autoridades de Valle de Santiago.


Y es que de buenas a primeras la regidora por RSP, Teresa Saavedra García, decidió irse a operar la nariz donde le cobraron 80 mil pesos y que con un real cinismo metió la factura como gastos médicos, aunque estos gastos solamente serían por alguna gravedad, cosas que aquí no sucedió.


La regidora tiene un sueldo de 42 mil 344.65 pesos, a pesar de que es una de las que menos iniciativas ha metido, no presta atención a las sesiones de ayuntamiento, levanta la mano sin escuchar, presume todo lo que hace en redes, aunque nada más es para presumir, que a pesar de que es de otro partido le gusta estar con los de Morena.


La edil todavía puso en su perfil que le gusta la gente que no se fija en que traes ropa de marca y “cosas de esas” pero sí creo que se van a fijar en su nariz que es completamente diferente.


Ahora que ella haga lo que quiera con su cara, siempre y cuando pague con su dinero y no con una partida presupuestal que le dieron para apoyar a la gente, “apoyadota” es la que se dio Teresa Saavedra.


Ojalá y digo ojalá que recapacite, que se sienta mejor con su nariz nueva y que regrese el dinero que no es suyo y que no diga que de la partida le queda 100 mil pesos y con eso decida hacerse otra “acomodadita” en alguna parte de su cuerpo.


QUE LÁSTIMA, PERO ADIÓS


No es la primera ocasión que decimos que se dan cambios en las administraciones municipales, ni tampoco que cambian de color en sus partidos políticos, pero ya es moda los cambios en las Direcciones de Seguridad Pública, los motivos son muchos, pero cuando se trata que es por temor a que les quiten la vida, entonces esas son palabras mayores.


Esto pasa en Jaral del Progreso, donde el director de la Policía Municipal, Benito Garrido, decidió presentar su renuncia al ayuntamiento, donde se estableció era por motivos personales, que se tenía que ir y que era “pronto”.


Algunas fuentes allegadas al ex director establecieron que el funcionario había tenido amenazas por sus funciones, es decir que ya había sido señalado por los criminales, no una, sino varias ocasiones.


Garrido entró en la administración del priista José Alberto Vargas, donde se comenzaron a incrementar diferentes delitos.


Ahora quien queda en el cargo es Alejandro Hacker Bautista, quien se dice es familiar del alcalde José González, aunque, Alejandro destaca en varias averiguaciones que involucran a gente no muy buena.


Ahora en este domingo aplicamos “el que nada debe nada teme” o le acomodamos “al que nada esconde nada teme”, yo con esta me despido porque el que “no cae, resbala”.

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