Alexia Medina plantea una nueva responsabilidad para las empresas: cuidar también a las familias


León, Guanajuato.— El liderazgo empresarial del futuro no puede medirse únicamente por resultados económicos. También debe preguntarse qué condiciones está generando para que las personas puedan trabajar, cuidar y formar familias sin tener que elegir entre una cosa y otra.
Bajo esta visión, Alexia Medina Contreras participó en la reunión bimestral de mujeres empresarias de CANACO, donde llevó a la conversación una agenda que busca vincular al sector empresarial con la primera infancia, la corresponsabilidad y la construcción de comunidades más seguras para niñas y niños.
El encuentro también estuvo marcado por la conmemoración del cáncer de mama, a partir del testimonio de un hombre que enfrentó esta enfermedad, recordando que el cáncer de mama no tiene género y que la prevención y el cuidado de la salud deben ser una responsabilidad compartida.
La jornada incluyó además una charla magistral sobre liderazgo bajo presión, que permitió reflexionar sobre los retos que enfrentan quienes encabezan empresas y proyectos en un entorno que exige preparación, capacidad de respuesta y visión.
En ese sentido, Medina Contreras reconoció a Lety Venegas, presidenta de CANACO, por impulsar una visión en la que emprender implica prepararse de manera integral y desarrollar herramientas para enfrentar las distintas dimensiones que supone dirigir una organización.
Durante su participación, Alexia Medina puso sobre la mesa uno de los temas que ha incorporado a su agenda pública: la necesidad de construir empresas familiarmente sostenibles.
La propuesta parte de una idea sencilla, pero de profundo impacto social: las empresas también forman parte de la comunidad en la que crecen las niñas y los niños.
“Las empresas también son copartícipes de la crianza”, planteó Medina, al señalar que las condiciones laborales, los horarios, las políticas de corresponsabilidad y la posibilidad de que madres, padres y cuidadores puedan acompañar a sus hijos también tienen efectos en el desarrollo de la primera infancia.
Desde esta perspectiva, hablar de empresas familiarmente sostenibles no significa únicamente ofrecer prestaciones; implica construir una cultura organizacional que reconozca que detrás de cada trabajador existe una familia y que cuidar a quienes cuidan también es una responsabilidad social.





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