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Willie Colón, el rockstar de la salsa que cumple 70 años

El idioma de la salsa no sería el mismo de no ser por la figura de Willie Colón, un hombre polifacético que llega a sus setenta años con un carácter y temperamento de acero, rasgos de su personalidad que lo han ayudado a posicionar a su género musical en la industria, y al mismo tiempo a luchar y dar voz a los migrantes y desfavorecidos en el mundo.


Aunque nació en Nueva York, el 28 de abril de 1950, Willie Colón tiene ascendencia puertorriqueña. Creció entre la pobreza y el hambre en el 577 de la Calle 139 East del Bronx entre 1951 y 1963, en donde pasó sus primeros años de vida criado por su mamá y su abuela, debido a que su padre estaba en la cárcel.


En ese entonces ya ostentaba su apodo de “El malo”, por ser un niño travieso que aventaba objetos desde lo alto de los edificios y peleaba por defender a su familia ya que, al no tener hermanos mayores, se encargó de cuidar a los menores mientras su familia salía a trabajar.


A los once años su abuela le regaló su primer instrumento musical, en su cumpleaños, una trompeta. Años después tomo el trombón como canal que le ayudaría a enseñar al mundo su talento al popularizar la salsa.


En entrevista con Notimex, el experto musical Arturo López Gavito, confió en el legado musical que Colón ha creado. “A pesar de haber nacido en el Bronx, la gente difícilmente acepta que lo que se hizo en Nueva York, en los años sesenta y setenta, fue determinante para el crecimiento de la salsa. Willie fue de los primeros llamados nuyoricans, que son los neoyorquinos con origen puertorriqueño como lo es Marc Anthony u otros salseros”.


En su infancia, el intérprete de Talento de TV e Idilio pasó mucho tiempo solo, hoy día se describe como una persona obstinada. De su abuela tomó la influencia de cantar en español, aunque alguna vez grabó en inglés. A sus 17 años, se integró con Héctor Lavoe, gracias a la intervención de Johny Pacheco, creando una etapa musical exitosa entre 1967 y 1974, después que el propio Lavoe se había negado anteriormente a ser su cantante.


“A partir de entonces empezó a influenciar a la música de los jóvenes, de quienes llegaron después. Es el lunero de la salsa y en lo personal esta etapa con Lavoe es mi favorita. La salsa es un género que respeto enormemente, me parece uno de los géneros más complejos de interpretar y uno de los que constantemente se están reinventando, es muy diverso y versátil”, agregó Gavito.


Colón formó parte de la agrupación Fania All-Stars, que se creó en 1968, integrada por los artistas del sello Fania Records, incluidos Willie, Lavoe, Celia Cruz y Ruben Blades, estos últimos buenos colaboradores del también compositor y actor en sus etapas más prolíficas en sus cincuenta y tres años de carrera.


Uno de los periodos más importantes es el que Willie Colón compartió con Rubén Blades. Ambos se reunieron a finales de los años setenta y, luego de un descanso, volvieron en los noventas. Su primera colaboración fue en 1975, aunque descubrieron que en su dupla podían explorar lo que se denominó como “salsa consciente” con canciones como Pedro Navaja a la cabeza.


“Lo que Willie Colón le ha dado a la salsa es algo que muy pocos cantantes a nivel América Latina tienen, en cuanto al feeling, el romanticismo y la manera de cantar. A raíz de lo logrado con la Fania All-Stars, cómo creció y se fue desarrollando, me parece que es uno de los grandes maestros y evidentemente uno de los tres pilares de la salsa a nivel internacional”, añadió el crítico.


La relación entre Colón y Blades es de amor-odio. Juntos grabaron cinco álbumes, uno de ellos considerado el más exitoso del género de la salsa con más de 25 millones de copias vendidas. En su aportación a la música, crearon canciones –algunas con una duración de más de seis minutos- que reflejan historias.


En el 2003 surgió un presunto incumplimiento de contrato durante su reunión por el aniversario número veinticinco del álbum Siembra y Willie acusó a Ruben Blades de no pagarle una suma de dinero, que los llevó al ámbito legal; por su parte, Blades argumentó que los productores los estafaron.


Debido a ello surgió una enemistad que ha durado por más de una década. Colón no descarta una reconciliación, pese a que sus diferencias han alcanzado visualización pública con declaraciones de ambos en medios de comunicación así como en redes sociales.


Ejemplo de ello fue cuando el estadounidense expresó que no se daba cuenta que el panameño siempre tenía un plan y se sentaba a su derecha para aparecer primero en los créditos o la más reciente, ocurrida a finales del año pasado, cuando en el marco del 30 aniversario de la invasión de Estados Unidos a Panamá, Blades difundió un comunicado lamentando que el tema no fuera abiertamente hablado en su país, a lo que Colón respondió irónico que éste siempre había vivido en territorio norteamericano, lo que provocó una respuesta de Blades y posteriormente una disculpa de Willie.


Un artista polifacético y comprometido


Una estrella de la música como lo es Willy Colón inevitablemente tiene influencias musicales y él se siente orgulloso cada vez que nombra a las suyas, que van desde el trompetista mexicano Rafael Méndez, quien ha dicho es su primer ídolo musical, hasta Miguel Aceves Mejía, Chico Buarque, Tito Puente, The Beatles, Elvis Presley o The Eagles.


“Yo lo compararía, sin temor a equivocarme, como uno de los rockstars, de los salsa stars, más grandes que puede haber al nivel que tienen Mick Jagger o Paul McCartney. Es una leyenda absoluta, alguien que con más de cincuenta años de carrera sigue haciendo cosas diferentes y tiene un público enorme y altamente demandante en Latinoamérica”, señaló López Gavito.


En su música, se ha interesado en incluir al mundo latino con una narrativa social en sus temas, que están llenos de testimonios políticos y sociales sobre la marginalidad y el prejuicio, sobre todo hacia los migrantes y la desigualdad. Esto lo ha llevado a recibir diversos reconocimientos, entre los que se encuentran ser considerado uno de los 100 hispanos más influyentes en los Estados Unidos por parte de la revista Hispanic Business.


Además de convertirse en el Presidente de la Asociación de Artes Hispanos, es miembro de la Fundación ProInmigrantes de la ONU y Presidente de la Coalición Arthur Schomburg para un Mejor Nueva York. En 1995, Colón fue el primer Latino en ser parte de la directiva nacional de la American Society of Composers, Authors and Publishers (ASCAP) y en 2004 se le otorgó un Grammy Especial por su trayectoria y su contribución a la música.


“Siempre ha estado al pendiente de las minorías latinas en Estados Unidos, sobre todo la gente de Puerto Rico, República Dominicana y Cuba. Ha sido una de esas voces que hizo el crossover de simplemente hacer música a preocuparse porque los inmigrantes tuvieran las mismas condiciones, tanto en educación como de seguro social, y que estuvieran bien en sus comunidades. Ha hecho mucho por los latinos, sobre todo en Nueva York”, comentó el también productor musical López Gavito.


Esos son sólo algunos de los cargos que ha ocupado Colón, puesto que también ejerció sus servicios como portavoz de la organización internacional CARE 1997. Al conocer de cerca el sida con la muerte de un amigo se hizo miembro de la Comisión Latina sobre el Sida así como uno de los fundadores del Comité del Sistema Judicial de New Rochelle.


En 1999 fue parte del movimiento Jubileo 2000, junto a otras personalidades como Bono (de U2), en donde pidió en el Vaticano perdonar las deudas del tercer mundo. En el 2007, Willie Colón entró al Salón de la Fama del Latin Grammy; en 2019 lo hizo en el Salón de la Fama de los Compositores Latinos.


El nominado a los Premios Grammy durante trece ocasiones, que cuenta con quince discos de oro y cinco de platino, recibió un Doctorado Honoris Causa de Trinity College en Connecticut, el Premio CHUBB de la Universidad de Yale y un galardón humanitario por parte de Carolina Herrera y Oscar de la Renta gracias a su canción El gran varón, que el propio cantante aceptó que en un principio era controversial.


Pero a Willie Colón no le bastó con lo obtenido y quiso combinar su papel como músico y adentrarse en la política. Ha sido un duro crítico de Nicolás Maduro, actual presidente de Venezuela, y ha apoyado algunas campañas políticas, como la de Henrique Capriles en las elecciones de ese mismo país en 2013, la de Eric González con su presencia en la toma de protesta o convirtiéndose en asesor del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.


En 1993 fue parte de las elecciones primarias en Nueva York, aunque su oportunidad le llegó en el 2001, cuando fue el único postulante por el partido demócrata como Defensor Público de la Ciudad de Nueva York.


Además de contar con aproximadamente 44 discos en su haber, como todo hombre polifacético, “El malo del Bronx” decidió probar suerte en la actuación al participar en las películas Vigilante, dirigida por William Lustig con la que debutó en 1982. Le siguieron The last Fight, It could happen to you, y también interpretó algunos papeles en telenovelas mexicanas, cuando se mudó a vivir a la Ciudad de México, en títulos como Demasiado corazón y Corazón partido.


Su vida fuera de la música


Además de cantante, Willie Colón tiene otros pasatiempos como el navegar en bote para ver el mar. Es padre de cuatro hijos, todos varones, tres de ellos procreados con la irlandesa Julia May Craig.


Algunas de sus anécdotas las contó en su libro Barrio de guapos: The secret life of Willie Colón, que le tomó un trabajo de más de quince años. En este, cuenta su infancia y experiencias en más de cincuenta años de carrera. Como nieto de inmigrantes, da importancia a ciertos pasajes que lo formaron, como convivir con una nana panameña o tomar clases con un dominicano.


Debido a su temperamento se ha visto envuelto en algunas polémicas, como cuando un periodista le preguntó sobre su hijo Patrick, quien fue arrestado en 2011 por posesión de imágenes de contenido sexual de menores de edad, a lo que éste respondió insultándole.


Otro trago amargo para el cantante fue cuando fue detenido durante 24 horas durante una estancia en Perú, acusado por Walter Fuentes por plagiarlo con la canción La Banda y no presentarse a los citatorios. Sin embargo lo anterior no ha menguado el ánimo de "El malo del Bronx" que llega a siete décadas de vida, pleno y con mucho ritmo.

Con información de NOTIMEX

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