¡UNAM SACUDE AL MUNDO! Detectan un protoplaneta cinco veces más masivo que Júpiter


La astronomía mundial tiene los ojos puestos en México luego de que investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participaran en un descubrimiento que podría aportar nuevas respuestas sobre el nacimiento de los planetas gigantes.
El Instituto de Astronomía de la UNAM confirmó la existencia de un protoplaneta cuya masa sería aproximadamente cinco veces superior a la de Júpiter, un objeto celeste que todavía se encuentra en proceso de formación y que representa una oportunidad excepcional para estudiar cómo nacen los enormes mundos gaseosos fuera del Sistema Solar.
El hallazgo ha colocado nuevamente a la ciencia mexicana bajo la atención de la comunidad astronómica internacional, debido a las extraordinarias dimensiones del cuerpo celeste y a las condiciones en las que fue localizado.
Un gigante ubicado a 430 años luz
De acuerdo con los investigadores, el objeto se encuentra a unos 430 años luz de la Tierra y orbita a aproximadamente 32 unidades astronómicas de su estrella anfitriona.
El enorme cuerpo se encuentra rodeado por un extenso disco de gas y polvo cósmico, material que constituye uno de los principales ingredientes para la formación de nuevos sistemas planetarios.
Las primeras predicciones sobre la existencia de este objeto se remontan a 2019. Sin embargo, fueron necesarias nuevas observaciones y un análisis detallado de la dinámica del material que lo rodea para obtener evidencias que permitieran confirmar sus extraordinarias características.
Con una masa estimada cercana a cinco veces la de Júpiter, el protoplaneta ofrece a los científicos una oportunidad única para investigar los procesos que permiten que algunos planetas alcancen dimensiones tan colosales durante sus primeras etapas de evolución.
Así lograron encontrar al enorme protoplaneta
Localizar este mundo en formación no fue una tarea sencilla. Los astrónomos no observaron directamente una enorme esfera luminosa flotando en el espacio, sino que estudiaron las alteraciones provocadas por el objeto sobre el gas que se encuentra a su alrededor.
Para ello fueron analizados datos obtenidos mediante el complejo de radiotelescopios ALMA, localizado en el desierto de Atacama, en Chile.
Los especialistas examinaron el movimiento del gas dentro del sistema y detectaron desplazamientos a velocidades inusuales que podían ser explicados por la presencia de un objeto planetario masivo.
Una de las herramientas utilizadas fue el análisis del ensanchamiento de líneas moleculares, una técnica que permite estudiar las modificaciones en las señales emitidas por las moléculas del gas y detectar perturbaciones asociadas con la formación de planetas.
Gracias a estas mediciones fue posible obtener información sobre la influencia gravitacional que ejerce el protoplaneta sobre su entorno.
¿Qué sigue para este gigante espacial?
El descubrimiento apenas representa el comienzo de una investigación mucho más amplia. El equipo científico continuará siguiendo la evolución del objeto para obtener información adicional sobre sus propiedades físicas, temperatura y estructura.
Las investigaciones contemplan nuevas observaciones hacia mediados de 2027, cuando se espera utilizar el instrumento SPHERE para obtener información complementaria sobre el sistema y profundizar en el estudio del gigantesco planeta en formación.
Uno de los principales objetivos será conocer con mayor precisión las temperaturas y características del gas que rodea al protoplaneta, así como comprender mejor las condiciones que permiten el crecimiento de mundos de semejante tamaño.
Este tipo de descubrimientos resulta fundamental para la astronomía porque permite observar, prácticamente en tiempo real, algunos de los procesos que dieron origen a los planetas gigantes. Cada nueva observación podría aportar pistas sobre la manera en que estos colosos se forman y evolucionan en otros rincones de la galaxia.
La investigación mexicana vuelve así a ocupar un lugar destacado en la exploración del universo, mientras los astrónomos continúan intentando responder una de las grandes preguntas de la ciencia: ¿cómo nacen y llegan a crecer tanto los gigantescos mundos que existen más allá de nuestro Sistema Solar?




Comentarios