Sheinbaum cierra su gira en el Zócalo y lanza contundente defensa de la soberanía de México


En una fecha cargada de significado histórico para México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo concluyó este 27 de septiembre su gira nacional con motivo de su Segundo Informe de Gobierno, ante miles de personas reunidas en el Zócalo de la Ciudad de México, donde colocó la defensa de la soberanía, la libertad y la democracia como ejes centrales de su mensaje.
Desde el corazón del Centro Histórico, y acompañada por integrantes de su gabinete y por la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, la mandataria sostuvo que México es una nación independiente que no está dispuesta a permitir injerencias extranjeras ni intervenciones en su territorio.
Sheinbaum afirmó que la independencia continúa siendo un principio fundamental para el país, al señalar que las y los mexicanos rechazan cualquier intento de intervención o vulneración de la soberanía nacional.
La presidenta también vinculó estos principios con la llamada Cuarta Transformación, movimiento que, de acuerdo con su discurso, mantiene como una de sus prioridades la defensa de las libertades, entre ellas la expresión, la reunión y el bienestar de la población.
En materia democrática, Sheinbaum destacó que su administración entiende la democracia como un ejercicio en el que el pueblo participa directamente en la conducción del país, alejándose —según planteó— de un modelo reservado para las élites.
Reformas constitucionales para blindar la soberanía
Durante su intervención, la presidenta destacó el trabajo de la actual Legislatura federal y afirmó que ésta prácticamente ha asumido funciones propias de un Congreso Constituyente debido al número y alcance de las reformas constitucionales aprobadas.
Sheinbaum señaló que las modificaciones realizadas buscan reforzar principios relacionados con la independencia y la soberanía nacional.
Entre los cambios mencionados se encuentra el artículo 40 constitucional, que incorpora disposiciones relacionadas con el rechazo a cualquier intento de injerencia extranjera. Asimismo, hizo referencia al artículo 19, donde se contemplan sanciones para agentes extranjeros que incurran en acciones contra la integridad territorial del país.
El mensaje adquiere especial relevancia en un contexto marcado por la relación entre México y Estados Unidos y por las declaraciones y propuestas surgidas desde el regreso de Donald Trump a la Presidencia estadounidense.
“El pueblo de México no se dejó engañar”
En otro momento de su discurso, Sheinbaum reconoció al pueblo mexicano y recurrió a distintas figuras de la historia nacional para destacar los valores que, afirmó, permanecen presentes en la sociedad.
La presidenta cuestionó el modelo económico y político de las décadas correspondientes al periodo neoliberal, al considerar que durante ese tiempo se intentó concentrar las decisiones nacionales lejos de la ciudadanía, además de permitir —según su planteamiento— la transferencia de bienes nacionales a grupos reducidos y una mayor apertura a intereses extranjeros.
Frente a ello, sostuvo que la sociedad mexicana conserva una identidad histórica marcada por la lucha y la defensa de la nación.
En su mensaje evocó a personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos, Benito Juárez, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Francisco Villa, Emiliano Zapata y Lázaro Cárdenas, a quienes presentó como referentes de dignidad, firmeza, patriotismo y compromiso con México.
Con este discurso, Sheinbaum puso punto final a su recorrido por distintas entidades del país para presentar los avances de su segundo año de gobierno y eligió el Zócalo capitalino, símbolo de las grandes concentraciones políticas y sociales del país, para reafirmar su llamado a defender la independencia, la soberanía, la libertad y la democracia de México.




Comentarios