S&P pone bajo presión a Pemex y CFE; cambia perspectiva de estable a negativa
- La Noticia al Punto

- hace 10 minutos
- 3 Min. de lectura

La calificadora internacional S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva crediticia de Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad, en una decisión que refleja el deterioro del panorama económico y fiscal de México, así como la creciente presión que representan ambas empresas para las finanzas públicas nacionales.
La revisión ocurre por primera vez en casi cuatro años y se da en un contexto marcado por menor crecimiento económico, restricciones presupuestarias y riesgos asociados a una consolidación fiscal más lenta de lo previsto. Según la agencia, estos factores podrían traducirse en un incremento de la deuda pública y en mayores presiones sobre la capacidad financiera del Gobierno federal.
“La perspectiva negativa refleja la de la deuda soberana de México e indica que podríamos rebajar nuestras calificaciones en los próximos 12 a 24 meses si tomáramos una medida similar para el país”, advirtió S&P en su reporte más reciente.
La firma también alertó que el respaldo financiero constante que el Gobierno mexicano mantiene hacia Pemex y CFE podría profundizar la rigidez presupuestaria del país. De acuerdo con la calificadora, el flujo continuo de recursos públicos destinado a sostener la operación de ambas compañías limita el margen de maniobra fiscal de la administración federal y podría agravar los desequilibrios financieros en el mediano plazo.
Pemex: grado de inversión sostenido por el apoyo del Estado
En el caso de Pemex, S&P confirmó sus calificaciones crediticias, aunque reiteró que la petrolera enfrenta una situación financiera altamente vulnerable. La agencia destacó que entre 2019 y 2025 la empresa recibió aproximadamente 69 mil 800 millones de dólares en apoyos gubernamentales, cifra que ha permitido mantener su grado de inversión pese al deterioro de sus indicadores operativos y financieros.
No obstante, la calificadora sostuvo que el perfil crediticio individual de la petrolera continúa en niveles especulativos. “Su estructura de capital es insostenible, dada su escasa liquidez y elevado apalancamiento”, señaló el informe.
Durante el primer trimestre de 2026, Pemex reportó una razón deuda/EBITDA de 5.8 veces, además de un flujo de caja operativo libre negativo, indicadores que reflejan la compleja situación financiera de la empresa encabezada por el Gobierno federal.
S&P también modificó a negativa la perspectiva de subsidiarias estratégicas de la petrolera, entre ellas PMI Trading DAC, PMI Norteamérica, Mex Gas Supply y Deer Park Refining, al considerar que sus operaciones dependen directamente de la estabilidad financiera y operativa de Pemex.
A pesar de la revisión, S&P continúa siendo la calificadora con la evaluación más favorable hacia la petrolera mexicana frente a otras agencias como Moody’s y Fitch Ratings, al mantener la nota BBB que todavía ubica a Pemex dentro del grado de inversión.
CFE mantiene papel estratégico, pero enfrenta riesgos fiscales
Respecto a CFE, la calificadora reconoció que la empresa sigue siendo estratégica para el Estado mexicano debido a su control sobre la transmisión y distribución de electricidad en el país, además de su papel central en el suministro energético para millones de usuarios residenciales e industriales.
“Sigue desempeñando un papel fundamental en las políticas públicas del gobierno mexicano”, destacó S&P sobre la empresa dirigida por Emilia Calleja.
Sin embargo, la agencia también cambió a negativa la perspectiva de CFE International y de CFE Fibra E, argumentando que sus operaciones están estrechamente ligadas a la situación financiera y regulatoria del Estado mexicano.
La calificadora subrayó que tanto las evaluaciones de Pemex como las de CFE continuarán evolucionando en línea con la nota soberana de México. En ese sentido, advirtió que un deterioro adicional en la calidad crediticia del país podría derivar en nuevos recortes para ambas empresas productivas del Estado.
El ajuste en la perspectiva crediticia representa una señal de alerta para los mercados financieros y para la administración federal, en momentos en que México enfrenta desafíos fiscales crecientes y un entorno económico internacional marcado por incertidumbre y menor dinamismo económico. Por Omar Zarate. Compartir en WhatsApp




Comentarios