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¿Quién es Omar García Harfuch?, este es su perfil

El primer trabajo de García Harfuch fue como gerente de la Red Inmobiliaria El Ángel, SA de CV.

El 1 de septiembre de 2008 ingresó a la Policía Federal como jefe de departamento de la Coordinación de Inteligencia para la Prevención del Delito.

Estuvo asignado a la División de Gendarmería para apoyar en el diseño del despliegue de dicha corporación y la puesta en marcha de sus operaciones.

En 2016 asumió el cargo de titular de la División de Investigación de la Policía Federal y fue titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), ahora Fiscalía General de la República (FGR).

Godoy Ramos también presumió detalles del cargo adicional que le había otorgado al funcionario el gobierno de la Ciudad de México: coordinador de inteligencia del gobierno capitalino, un nombramiento que en administraciones pasadas no aparecía en los escalafones policiales.

Se publicó en estas páginas en junio de 2019:

Con este nombramiento, García Harfuch conocerá de primera mano casos de secuestros, trata de personas, narcomenudeo y crimen organizado entro otros, él deberá planear las estrategias para combatirlos

“Estamos dándole la responsabilidad de que sea el coordinador general de inteligencia que nos permita ir conjuntando mucho más todo lo que es la estrategia que traemos como gobierno”, refirió Godoy.

El 31 de mayo el nuevo jefe de la PDI, presentó su renuncia a la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República (FGR), de manera oficial se informó que su salida obedecía a motivos personales; extraoficialmente se mencionó en los pasillos de la FGR que su titular, Alejandro Gertz Manero, no se entendía con García Harfuch.

Días antes de su salida de la AIC, García Harfuch fue responsable de encabezar los operativos de captura de los líderes de los grupos criminales La Unión Tepito, Fuerza Anti-Unión y Cártel de Jalisco Nueva Generación en la Ciudad de México.

Es licenciado en Derecho y Seguridad Pública y cuenta con estudios acreditados por instituciones de Estados Unidos, como la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), la Academia Nacional del FBI y la Universidad Harvard, entre otras.

Su llegada  a la PDI coincidió con la crisis de seguridad que sortea en gobierno capitalino, pero cuando dos hechos violentos cuestionaban la efectividad policial en la ciudad: el secuestro y asesinato del estudiante Norberto Ronquillo y el homicidio del diácono y estudiante Leonardo Avendaño, éste último fue resuelto el 20 de junio, cuando se cumplimentó una orden de aprehensión contra quien es señalado como el responsable, Francisco Javier “N”, rector de la Parroquia en la que Leonardo colaboraba.

El viernes 21 de junio se dieron detalles de la investigación del caso de Leonardo, García Harfuch, flanqueó a la procuradora capitalina, Ernestina Godoy, fue su presentación en público como parte del gabinete  de seguridad de la ciudad.

Definido como un hombre de temple, pero que mantiene el control emocional y que ha sustentado su formación policial en las bases  que le inculcaron su abuelo, el general Marcelino García Barragán, y su padre, Javier García Paniagua, quien fuera titular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), jefe de la policía capitalina, presidente del PRI y aspirante por el tricolor a la presidencia de la República.

Le gusta manejarse con bajo perfil, por lo que de su vida familiar se conoce poco, sólo que es hijo de Javier García Paniagua y de la actriz y cantante cuyo nombre artístico es María Sorté.

Por su solvencia económica, dicen quienes conocen a García Harfuch que el dinero no es su objetivo en sus encargos, sino la adrenalina de ser policía y de investigar.

Es seco y duro en su trato, coinciden quienes han formado parte de su equipo; uno de sus grupos musicales favoritos es Moenia.

Puede tener un tono de voz fresa, pero en realidad es alivianado, pero es leal y directo”, nos comenta un mando cercano a él que prefiere el anonimato.

Otro de sus allegados recuerda que cuando fue nombrado como titular de la División de Investigación de Policía Federal, en esa ocasión García Harfuch, fue concreto y directo: “Gracias, jefe (Manelich Castilla); y a todos ustedes, nos vemos al rato en la oficina para empezar a trabajar…”.

En diciembre de 2009, las autoridades estadunidenses estaban interesadas a en saber si García Harfuch y otros 11 agentes  de la Policia Federal estaban involucrados en violaciones a los derechos humanos, como parte de una investigación para detener fondos en materia de seguridad en el sur de México y Centroamérica.

De acuerdo con un cable desclasificado por WikiLeaks y enviado por la embajada de Estados Unidos al Departamento de Estado en diciembre de ese año, no se pudo comprobar su participación en ese tipo de actividades y, por lo tanto, lo deslindaron de sospecha.

No hay evidencia creíble de graves violaciones a los derechos humanos por parte de los individuos enlistados”, se lee en el documento previo a los nombres de los 12 agentes.

También ha sido señalado de presuntos vínculos con criminales: en mayo de 2017, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación en contra de los funcionarios que presuntamente ocultaron una libreta de Sidronio Casarrubias, líder de Guerreros Unidos, en la que aparecen nombres y teléfonos de supuestos contactos con el gobierno.

Entre esos nombres estaba el de Omar Hamid García Harfuch, quien era en ese momento jefe de la AIC. Esta organización criminal fue responsable de la matanza de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Apenas el 5 de junio pasado se dio a conocer la investigación de cómo operaba una banda de hackers conocida como Bandidos  Revolution Team que robó millones en México. Una denuncia sobre este caso que quedó en los círculos policiacos fue  que de 80 millones de pesos incautados a este grupo en León, Guanajuato, sólo llegaron 20 millones a las autoridades federales, responsabilizando a Emilio García, quien era segundo a cargo de la AIC.

La carrera de Omar García Harfuch ha tenido logros y también cuestionamientos que han sido descartados.

Omar García Harfush, secretario de Seguridad Pública de Ciudad de México a quien decenas de pistoleros intentaron matar este viernes con armas de grueso calibre en plena capital, ha sido pieza clave en la captura de varios narcotraficantes.

De 38 años y abogado de profesión, García Harfuch es un especialista en seguridad que ha realizado pasantías en la universidad de Havard, la policía federal (FBI) y la agencia antidrogas (DEA) de Estados Unidos.

Es hijo de la actriz y cantante María Sorté y de Javier García Paniagua, quien fue director de la desaparecida dirección federal de seguridad, señalada como responsable de la denominada "guerra sucia" contra simpatizantes de la izquierda mexicana en las décadas de 1970 y 1980.

De 2016 a 2019, fue jefe de la desaparecida agencia de investigación criminal (ACI) de la fiscalía general y cumplió un rol fundamental en operaciones para detener a cabecillas del crimen organizado.

- Cazador de capos -

Desde el hospital donde se recupera de tres balazos y heridas de esquirlas, no dudó en culpar al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) del atentado en el que murieron dos de sus escoltas y una transeúnte.

"Nuestra Nación tiene que continuar haciéndole frente a la cobarde delincuencia organizada. Continuaremos trabajando", escribió en Twitter. Especialistas consideran al CJNG como la organización criminal más sanguinaria del país.

García Harfush participó en la captura de Dámaso López "El Licenciado", socio de Joaquín "El Chapo" Guzmán, exjefe del cartel de Sinaloa condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

López fue arrestado en mayo de 2017 en un céntrico sector de la capital y extraditado a Estados Unidos, donde también fue condenado a cadena perpetua. Declaró en el juicio contra Guzmán.

En mayo de 2019, aún al frente de la AIC, contribuyó a la detención de Jorge Flores Concha, "el Tortas", presunto líder de la Fuerza Anti-Unión, y de Pedro Ramírez Pérez, "el Jamón", señalado líder de La Unión de Tepito.

Estas dos organizaciones criminales, surgidas en el popular barrio de Tepito, en el centro histórico de Ciudad de México, tienen una influencia local pero también nexos con grandes carteles del narcotráfico.

En 2017 participó igualmente en la detención de los exgobernadores Javier Duarte, en Guatemala, y Roberto Borge, en Panamá, acusados de corrupción.

García Harfuch ha sido además jefe de inteligencia de la desaparecida policía federal, coordinador de la policía del violento estado de Guerrero (sur) y hasta octubre pasado encabezaba la unidad de investigación de la fiscalía de la capital.

Entonces fue nombrado secretario de Seguridad por la jefa de gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, copartidaria del presidente Andrés Manuel López Obrador.


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