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  • Foto del escritorLa Noticia al Punto

Preocupación en Monterrey por repetición de sequía en la presa La Boca

La ciudad de Monterrey se encuentra en estado de alerta ante el temor de enfrentar nuevamente una severa sequía similar a la vivida hace un año, debido a la preocupante disminución del nivel del agua en la presa La Boca. Esta importante fuente de abastecimiento para la zona metropolitana, que alberga a más de cinco millones de habitantes, ha registrado una caída significativa en su capacidad de almacenamiento.



El bajo nivel de la presa ha despertado inquietud entre los habitantes del estado, considerado uno de los polos industriales más relevantes del país. El recuerdo de la crisis hídrica experimentada en 2022, que derivó en cortes programados del suministro y la escasez de agua en numerosos vecindarios, ha generado un clima de preocupación en la región.

Según datos proporcionados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa La Boca, ubicada en el municipio de Santiago y conurbada con la capital, Monterrey, se encuentra en un alarmante 37 por ciento de su capacidad total. Esta situación ha llevado a que se enciendan las alarmas entre las autoridades y la población.

Reporteros de la agencia EFE realizaron un recorrido por la zona y constataron la crítica situación en la que se encuentra la presa. En áreas donde debería haber agua, se observan extensos terrenos secos y embarcaciones encalladas, una visión desoladora que contrasta con lo que solía ser un espejo de agua vital para la región.

Luis Espinosa, un comerciante local, expresó su preocupación por el impacto que esta sequía está teniendo en el turismo. La presa, que en otro tiempo era un atractivo para los visitantes, ha perdido su atractivo debido a la escasez de agua y la presencia predominante de lodo en sus alrededores.

"La verdad es que la presa está muy seca, como podemos ver, son muchos espacios sin agua, donde más bien existe lodo. Esa situación nos impacta porque deja de ser atractivo para el turismo", afirmó Espinosa.

Además, el comerciante señaló que la falta de agua ha tenido un efecto negativo en la fauna local. Aves como patos y garzas han tenido que alejarse del lugar en busca de alimento, y algunos peces que antes habitaban en las aguas de la presa también han sido afectados por la situación.

La esperanza de los habitantes de Monterrey reside ahora en una "buena temporada de lluvias", pues las altas temperaturas que acompañan la sequía también contribuyen a la rápida evaporación de la poca agua que queda en el embalse.

Las autoridades locales y nacionales están trabajando en medidas para hacer frente a esta crítica situación hídrica y garantizar el abastecimiento de agua a la población. No obstante, la incertidumbre persiste en Monterrey mientras se aguarda la llegada de las ansiadas precipitaciones que puedan revertir esta alarmante sequía y evitar una repetición de la crisis vivida en años anteriores.


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