La persona humana en el centro de todo

No importa si se trata del respeto a la vida humana, del cuidado de la naturaleza, de los derechos humanos o de los destinatarios finales del marketing más vanguardista, en la centralidad de cada actividad humana, se encuentra justamente, la dignidad de la persona y de todas las personas, porque así y solo así, es posible entender la realidad.

Por esa razón –alineados con la estrategia de Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, gobernador del estado, en JuventudESGTO apostamos en serio y ponemos una atención especial y esfuerzos intensos para impulsar el desarrollo pleno del potencial de cada joven a quien podemos servir. Centramos una buena parte de nuestra atención para encontrar los medios y facilitar los procesos para que el desarrollo del talento de cada una y cada uno de los jóvenes, provoque un impacto favorable en la vida comunitaria, porque es ese modelo de interactuación con los demás, donde la comunicación humana nos hace “más humanos” al compartir ideales, pensamientos, propuestas y la misma construcción de la civilización del amor.
Es esta visión la que algunos autores han definido como Humanismo Integral, Solidario y Trascendente. Es integral, porque el proceso comprende a la totalidad de un Ser Humano compuesto de alma espiritual y cuerpo material, de donde se desprenden tres atributos geniales: Inteligencia, que le permiten conocer, discernir y reflexionar para decidir. Voluntad para querer actuar y decidir yendo al encuentro del bien ser y bien estar, y finalmente, la Libertad para ser capaces de elegir entre dos bienes, el que genere mayor cantidad de bien.
Por eso también es Humanismo Integral, porque atiende a toda la concepción de la persona. Es Humanismo Solidario, porque las y los jóvenes que se integran a nuestras Redes y Programas, comparten la ocupación y preocupación creativa –con sentido de urgencia- a favor de quienes menos pueden, menos tienen o menos saben.
Es la acción que nos permite ver en los demás, “mi otro yo” con un sentido fraternal y eficazmente solidario. Al final del día, también es un Humanismo que Trasciende, porque no se autolimita a interacción superficial, circunstancial y pasajera. Las miras son elevadas y se comparten con “el otro”, de inicio, para “hacer común unidad”; unidad de aprendizaje, unidad de sentido y relevancia; unidad en un contexto que hace trascender el espíritu personal y de grupo.
Por ello es clara la afirmación del pensador: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”; por lo mismo, también el humanismo integral, solidario y trascendente abarca a toda la persona y los contextos económicos, técnicos, sociales, políticos en una cultura sostenible, porque no es la ciencia la que edifica al ser humano, sino que el ser humano es edificado por el amor que lo hace mejor persona.
La invitación para todos es básica. Tenemos que globalizar la esperanza en las y los jóvenes.
Toño Navarro, Director de JuventudesGto




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