Kalimán, el superhéroe mexicano

“Kalimán: el hombre increíble”, fue un súper héroe mexicano, la historia de este emblemático personaje nació a través de una radionovela que se emitió por primera vez el 16 de septiembre de 1963, una historia creada por Héctor González Dueñas (también conocido como Víctor Fox) y por Clemente Uribe, que marcó la historia del entretenimiento en nuestro país a través de Radio Cadena Nacional; tras las adaptaciones y el éxito obtenido, se llevó a una versión de este personaje en historietas, hasta convertirse en película. La premisa de esta ficción, que bien podría ser una especie de mito sobre la figura del caudillo, atrapó a miles y miles de mexicanos y mexicanas que dieron la bienvenida en sus hogares a las aventuras de “Kalimán; el hombre increíble”. Kalimán nació en la época de oro de la radionovela en México, antes de que la radio fuera desplazada por la televisión. Ese género hoy en día se considera obsoleto para volver a producirse, pero su entretenimiento estuvo presente en hogares de varias generaciones del México de mediados del siglo XX. Así como hoy en día niños y jóvenes hacen lo posible para no perderse sus programas de TV, en aquella época hacían lo mismo con tal de no perderse sus series de radio.
Las voces de Luis Manuel Pelayo, como Kalimán, de Luis de Alba, como Solín, y de Isidro Olace, en la narración, fueron bien recibidas por el oído atento de las y los mexicanos ansiosos por escuchar las peripecias de este místico e increíblemente inteligente superhéroe. Justiciero por determinación, hábil por entrenamiento y poderoso por naturaleza; él es Kalimán, un paladín que viaja alrededor del mundo luchando contra los malhechores y criminales. Este ecuánime héroe no es como cualquier otro, en sus venas corre sangre divina, pues según su historia, es el séptimo descendiente varón de la dinastía de la diosa Kali, considerada la Madre Universal del hinduismo y destructora del mal y los demonios. Kalimán no está solo, a su lado siempre su colega, cómplice y discípulo Solín, un niño de carácter inocente que lo admira y, al igual que el protagonista, no solo cree en un mundo justo y libre del mal; sino que en su existencia carga con el honor de una familia de alto rango, pues según él mismo, es descendiente de los faraones egipcios.
Fuente informativa: Quadratin México





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