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Infancia sin salud y sin futuro: la herencia de una industria sin regulación

Las auto regulaciones de la industria en México no han funcionado, señalan OMS, Unicef y The Lancet en un estudio que alerta sobre los peligros a los que están expuestos niños y niñas del mundo.

El futuro de los niños y niñas del mundo está en peligro por el cambio climático, la degradación ecológica y la comida ultraprocesada, reveló un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud, la UNICEF y la revista científica The Lancet. En el documento se detalla que la “auto regulación” de la industria de comida chatarra en México ha fracasado y pide que se procure el bienestar de los infantes por encima de los beneficios económicos.

Lo más grave es que ningún país protege adecuadamente la salud de los niños, así se señala en el informe *A Future for the World’s Children?* (¿Un futuro para los niños del mundo?), realizado por un grupo de 40 expertos en salud infantil y juvenil.

Los especialistas externan su preocupación por que los niños y niñas del mundo son los más vulnerables a las amenazas del cambio climático y las presiones comerciales. El trabajo detalla que hay prácticas comerciales nocivas que impulsan a los menores al consumo de comida rápida altamente procesada, las bebidas azucaradas, el alcohol y el tabaco.

Si bien hay esfuerzos gubernamentales por apoyar una vida sana en niños y niñas, la contaminación amenaza su futuro y las consecuencias del calentamiento global serán catastróficas para ellos y ellas; por lo que se hace un llamado a los países a que no sólo se protejan a los infantes hoy, sino que también se cuide el mundo que heredarán.

El informe incluye un índice mundial de 180 países en el que se compara el desempeño de las naciones según la realización de los niños, basado en medidas de bienestar infantil como salud, educación, nutrición, sostenibilidad y equidad o las diferencias de ingresos. El índice ubica a México en el lugar 88 con una calificación de .68 considerada como “adecuada”.

“Los países que apoyan a las generaciones futuras otorgan una alta prioridad a garantizar que se satisfagan todas las necesidades de los niños, tales como licencia parental remunerada, atención primaria de salud gratuita, acceso a alimentos saludables y cantidades suficientes de alimentos, educación financiada o subsidiada y otras medidas de protección social”, señala el documento.


La auto regulación de la industria en México ha fracasado

En el texto publicado en The Lancet se reconoce el papel de la industria en la sociedad, pero, sus ganancias plantean “muchas amenazas para la salud y el bienestar de los niños, y no menos importante el daño ambiental “.

Llaman particularmente la atención en el tema la propaganda, pues encuentran que la publicidad de la comida chatarra y las bebidas azucaradas va ligada a la compra de alimentos poco saludables y éstos con el sobrepeso y la obesidad. El informe encuentra que las prácticas de comercialización nocivas “explotan su vulnerabilidad de desarrollo, sus productos pueden dañar su salud y bienestar” de los infantes.

Los expertos reportan el vínculo entre publicidad agresiva y el alarmante aumento de peso; la obesidad y sobrepeso a nivel mundial se incrementaron 11 veces entre 1975 (11 millones de menores obesos) a 2016 (124 millones). “Las empresas obtienen grandes ganancias al comercializar productos directamente a los niños y promocionar productos adictivos o poco saludables, como comidas rápidas, bebidas azucaradas, alcohol y tabaco, que son las principales causas de enfermedades no transmisibles”, dice el documento.

En nuestro país, entre 2012 y 2018, el porcentaje de personas con obesidad pasó de 71.3 a 75.2%. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, actualmente 3 de cada 4 adultos vive con esta condición.

El estudio también alerta que los niños de algunos países ven hasta 30 mil anuncios televisivos al año, y que la autorregulación de la industria ha fracasado en Australia, Canadá, Estados Unidos, México y Nueva Zelanda, entre muchos otros países. La autorregulación no ha impedido que se sigan presentando anuncios dirigidos a los niños, ya sea en transmisiones de eventos deportivos, pero sobre todo en redes sociales con algoritmos dirigidos a los niños, lo que complica su medición.

Y eso se nota en el aumento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en los niños y niñas mexicanos de 5 a 11 años, pues pasó de ser de 34.4 en 2012 a 35.6 en 2018. El mismo incremento se dio en jóvenes de 12 a 19 años, que varió de 34.9 a 38.4; esto pese a que en ese periodo el gobierno federal implementó una “Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes”, que como se ha documentado, se realizó con la injerencia de la industria de alimentos y bebidas procesadas.

El informe encuentra que “la autorregulación de la industria no funciona y los marcos globales existentes no son suficientes. Se requiere un enfoque de regulación mucho más fuerte y completo”. Los expertos llaman a que se desarrolle un Protocolo Opcional para la Convención sobre los Derechos del Niño para protegerlos “de la comercialización de tabaco, alcohol, leche de fórmula, bebidas azucaradas, juegos de azar y redes sociales potencialmente dañinas y el uso inapropiado de sus datos personales”.

El papel de la industria en México

“Dado que las amenazas para la salud y el bienestar infantil se originan en todos los sectores, se necesita un enfoque deliberadamente multisectorial para garantizar que los niños y adolescentes sobrevivan y prosperen”, dice el informe.

Recientemente México aprobó un nuevo etiquetado de advertencia para los alimentos, en los productos que lo requieran habrá un sello que dirá: exceso de azúcar, sodio, grasas, cafeína y edulcorantes, además se advertirá si existe un riesgo para niños y niñas.

Los empresarios de alimentos y bebidas procesadas han informado que en cuanto se publique la Norma Oficial Mexicana 051 interpondrán un amparo para revertirla y ya han acudido a organismos internacionales de comercio por las afectaciones que el etiquetado acarreará a las grandes industrias. Esto a pesar a la reciente presentación de su “Decálogo de la responsabilidad” que en uno de sus puntos se comprometen a “demostrar nuestra obligación moral con la sociedad; participar activamente en el desarrollo de las comunidades y construir mejores condiciones de vida para los mexicanos”.

Algunas de estas empresas (Coca Cola, Nestlé, Pepsi y Bimbo) no sólo contribuyen a la mala alimentación de los mexicanos, sino que además se encuentran entre las que más contaminan en México, como ha reportado la iniciativa Break Free From Plastic.



Recomendaciones de la Comisión

Como conclusión, los autores del informe recomiendan:

· Detener con urgencia las emisiones de CO2 para asegurar el futuro de los niños en el planeta

Colocar a los niños y adolescentes en el centro de los esfuerzos para alcanzar un desarrollo sostenibleEstablecer nuevas políticas e inversiones multisectoriales destinadas a favorecer la salud y los derechos de los niñosIncluir las opiniones de los niños en las decisiones políticas;Endurecer las normativas nacionales de prácticas comerciales nocivas, con el apoyo de un nuevo Protocolo Facultativo de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.

“Esta comisión hace recomendaciones positivas y optimistas, pero no tenemos tiempo que perder y no tenemos excusas si fallamos. Un nuevo movimiento global para la salud infantil y adolescente es hoy una necesidad urgente” concluye el documento.


Publicado por POPLab

https://poplab.mx/article/Infanciasinsaludysinfuturolaherenciadeunaindustriasinregulacion


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