¡INE SE QUEDA SIN PRESIDENTA EN PLENA RUTA A LAS ELECCIONES DE 2027! Así se elegirá a su sucesor


La salida de Guadalupe Taddei Zavala abre dos procesos para definir quién asumirá la presidencia del Instituto Nacional Electoral: uno para nombrar a una persona encargada de manera provisional y otro para elegir al titular definitivo.
El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta un cambio en su dirección en un momento clave para la organización de los comicios de 2027. Tras la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala, relacionada con señalamientos sobre presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés con proveedores electorales, el organismo deberá poner en marcha los mecanismos establecidos para garantizar la continuidad de sus funciones.
La transición contempla dos procedimientos: la designación de una presidencia provisional por parte de las consejerías electorales y la selección de quien ocupará definitivamente el cargo, mediante un proceso a cargo de la Cámara de Diputados.
El relevo ocurre mientras el país avanza hacia las elecciones del 6 de junio de 2027, jornada en la que se renovará la Cámara de Diputados y se disputarán miles de cargos públicos locales, entre ellos 17 gubernaturas. El proceso electoral comenzó formalmente el pasado 10 de septiembre.
La renuncia se confirmó este lunes, cuando Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), informó sobre la recepción del documento presentado por Taddei. A partir de ello, se activaron los pasos correspondientes para atender la vacante.
Por su parte, las diez consejerías electorales restantes sostuvieron una reunión de trabajo en la que acordaron mantener las actividades y los plazos previstos para la organización de las elecciones, con el propósito de evitar afectaciones al calendario electoral.
¿Quién ocupará provisionalmente la presidencia del INE?
El primer movimiento estará en manos del propio instituto. La designación temporal no corresponde a los partidos políticos ni a los diputados, sino a las consejerías que integran el Consejo General.
De acuerdo con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, una vez formalizada la ausencia definitiva de la presidenta, las diez consejerías deberán elegir, entre sus integrantes, a quien se encargará temporalmente de dirigir el organismo.
La decisión requiere mayoría simple, por lo que serán necesarios al menos seis votos de las diez consejerías para concretar el nombramiento.
Según lo informado por el INE en su comunicado 462, la Secretaría Ejecutiva estará a cargo de conducir el inicio de la sesión correspondiente, hasta que se determine quién presidirá el Consejo General.
Una vez elegida la persona que asumirá las funciones provisionales, deberá rendir protesta ante el pleno del Consejo General. Posteriormente, el nombramiento se comunicará de inmediato a la Cámara de Diputados.
La responsabilidad de quien ocupe temporalmente el puesto será mantener la operación del instituto y dar continuidad a las tareas electorales mientras el Poder Legislativo completa el procedimiento para designar a la nueva presidencia.
¿Cómo se elegirá a la nueva presidenta o presidente del INE?
La designación definitiva se realizará en la Cámara de Diputados, donde los grupos parlamentarios tendrán que construir acuerdos para elegir a la persona que encabezará el organismo electoral.
Ricardo Monreal señaló que el procedimiento podría tomar entre cuatro y cinco semanas, una vez que se inicie formalmente.
El primer paso consistirá en aprobar un acuerdo legislativo que establezca las bases de la convocatoria pública, los requisitos que deberán cumplir las personas aspirantes y las fechas para cada etapa de evaluación.
Posteriormente, se conformará un Comité Técnico de Evaluación integrado por cinco personas: tres propuestas por la Junta de Coordinación Política y dos designadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Este grupo tendrá la tarea de revisar los perfiles registrados, verificar que cumplan con las condiciones legales y evaluar sus méritos. Al concluir esa etapa, deberá seleccionar una lista de cinco aspirantes para ocupar la vacante.
Con esos perfiles, la Jucopo buscará alcanzar un consenso que permita presentar una candidatura ante el pleno de la Cámara de Diputados.
Para que el nombramiento sea aprobado, la persona propuesta deberá obtener el respaldo de las dos terceras partes de los legisladores presentes, es decir, una mayoría calificada.
Si los diputados no logran reunir los votos necesarios, existe una alternativa prevista en la Constitución: la insaculación, un mecanismo mediante el cual se realiza un sorteo entre los perfiles seleccionados conforme al procedimiento legal.
La insaculación, una vía que ya se utilizó en el INE
Este mecanismo no sería una novedad para el organismo electoral. En marzo de 2023, Guadalupe Taddei Zavala llegó a la presidencia del INE mediante una insaculación, luego de que la Cámara de Diputados no alcanzara un acuerdo político para elegir a la persona titular.
Ahora, ante su salida, el procedimiento vuelve a cobrar relevancia como una de las posibilidades contempladas para resolver la sucesión, en caso de que no se consiga la mayoría calificada requerida.
El reto: garantizar la continuidad electoral rumbo a 2027
La renovación de la presidencia del INE se desarrollará mientras el instituto mantiene en marcha los preparativos para una de las jornadas electorales relevantes del próximo año.
La designación provisional permitirá que el Consejo General continúe con sus responsabilidades, mientras que el proceso legislativo determinará quién asumirá la conducción definitiva del organismo.
En las próximas semanas, la atención estará puesta tanto en la decisión de las consejerías como en las negociaciones dentro de San Lázaro, donde deberá resolverse la titularidad de una institución fundamental para la organización de las elecciones en México.




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