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Impuesto a los depósitos en efectivo: Lo que debes saber

  • Foto del escritor: La Noticia al Punto
    La Noticia al Punto
  • 12 ene 2024
  • 2 Min. de lectura

En el ámbito financiero, los depósitos en efectivo constituyen una parte esencial de las transacciones realizadas por personas físicas y morales en el Sistema Financiero. La normativa que regula estas operaciones es establecida por el Sistema de Administración Tributaria (SAT), siendo crucial conocer las implicaciones fiscales que conlleva esta práctica.



Desde el 1 de julio de 2008, la Ley de Depósitos en Efectivo, regida por el SAT, establece que todas las personas físicas y morales están obligadas al pago de un impuesto respecto de los depósitos en efectivo, ya sea en moneda nacional o extranjera, realizados en cualquier tipo de cuenta a su nombre en instituciones financieras. Esta obligación incluye adquisiciones en efectivo de cheques de caja.


Es importante destacar que la ley no grava automáticamente todos los depósitos en efectivo. Según el artículo 2 de la misma, las personas físicas y morales no estarán obligadas al pago del impuesto por depósitos en efectivo hasta por un monto acumulado de 25 mil pesos en cada mes del ejercicio fiscal, excepto por las adquisiciones en efectivo de cheques de caja. El excedente de esta cantidad está sujeto al impuesto establecido por la ley.

La tasa del impuesto a los depósitos en efectivo es del 2%, y para calcular la cantidad a pagar, se aplica esta tasa al importe total de los depósitos gravados por la ley.


A pesar de la preocupación frecuente sobre si el SAT rastrea depósitos específicos, la institución ha aclarado que no se cobran impuestos por depósitos realizados para gastos familiares, pagos por venta de catálogo, tandas o préstamos personales. Estas transacciones no están sujetas a vigilancia ni a la imposición de impuestos.

Además, es esencial diferenciar las transferencias electrónicas, traspasos de cuenta y títulos de crédito de los depósitos en efectivo. El SAT establece que estas transacciones no se consideran depósitos en efectivo, siempre y cuando se realicen a favor de personas físicas y morales mediante los medios electrónicos y documentos acordados con las instituciones financieras correspondientes.


En resumen, comprender las disposiciones de la Ley de Depósitos en Efectivo es crucial para evitar posibles consecuencias fiscales. Se recomienda a las personas físicas y morales consultar con asesores fiscales para garantizar el cumplimiento adecuado de estas regulaciones.

Por Amanda Pérez

 
 
 

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