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Gripes, catarros, resfriados, coronavirus, necesitamos dieta proinmunidad

Foto del escritor: La Noticia al Punto
La Noticia al Punto
6 dic 2020
3 min de lectura

Por Delia Orozco | La Noticia al Punto

Domingo, 06 de diciembre 2020. “Reforzar el sistema inmunitario” o “aumentar las defensas” son actualmente los principales reclamos cuando se habla de determinados alimentos, suplementos o preparados nutricionales, pero no es ninguna novedad que lo que comemos puede ayudar en buena medida a que nuestro organismo se enfrente mejor a la acción de virus y bacterias.


Ahí está, por ejemplo, el clásico caldo de pollo que nuestras abuelas preparaban al menor signo de “quebranto otoñal” y que aliviaba casi al instante el malestar (un efecto a nivel inmunológico, por cierto, confirmado por varias investigaciones, que han demostrado cómo los aminoácidos y otros nutrientes presentes en este tipo de caldos reducen la inflamación que acompaña a gripes y resfriados).


“La alimentación y el sistema inmune tienen una relación muy estrecha: por un lado, la ingesta de nutrientes como las vitaminas y minerales ejerce un papel muy importante, ya que éstos actúan como cofactores de vías metabólicas, siendo esenciales para la integridad y el perfecto funcionamiento del sistema inmunitario. Y, de la misma manera, el déficit o carencia de ciertos nutrientes puede conducir a deficiencias inmunitarias que causan manifestaciones clínicas en nuestro organismo”, explica la nutricionista-dietista Ana Sofía Mendoza, consultora de nutrición en Sprimfood.


Nutrientes frente al virus. Sin embargo, y en contra de la tendencia actual, los expertos son reticentes (desconfianza) a hablar de nutrientes o dietas que se consideren específicamente como “anti Covid” “Actualmente la Academia Española de Nutrición y Dietética, junto con el Consejo General de Colegios de Dietistas Nutricionistas, establecen que no existe ningún alimento en concreto que pueda prevenir o disminuir el riesgo de contagio del coronavirus en personas sanas, ni tampoco ninguno que sea capaz de tratar la enfermedad en pacientes ya contagiados”, apunta Mendoza.


Una vez aclarada esta cuestión, los expertos insisten en la importancia de llevar una dieta lo más variada y equilibrada posible para asegurarnos así que el organismo va a poder reaccionar de forma adecuada frente a la acción de los patógenos (hay que recordar que el SARS-CoV-2 no es el único, sino que, como todos los años por estas fechas, otros virus, como el de la gripe, están “calentando en la banda”).


Y, para afinar aún más la inmunoprotección, se aconseja priorizar en los menús otoñales los nutrientes que han demostrado más efectividad en este sentido. Ana Sofía Mendoza explica cuáles son los integrantes de ese equipo ganador: “La vitamina A, el ácido fólico, la vitamina B6, la vitamina B12, la vitamina C, la vitamina D, el hierro, el zinc, el cobre y el selenio. Todos ellos contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune, por lo que deberíamos asegurarnos de incluir en la dieta alimentos que los contengan en cantidades adecuadas”.


Tradicionalmente los cítricos han capitaneado el grupo de los alimentos asociados a la prevención de las infecciones víricas estacionales, debido principalmente a su alto contenido en vitamina C, así que no es de extrañar que se haya producido un paralelismo entre estas patologías y el coronavirus, que ha llevado en los últimos meses a un incremento espectacular de la ingesta de naranjas, mandarinas y demás cítricos y también que muchas personas hayan optado por autoprescribirse suplementos de esta vitamina con la idea de protegerse frente al coronavirus.


Se sabe que la vitamina C es especialmente efectiva en el refuerzo de las células corporales (incluidas las del sistema inmune) frente al estrés oxidativo. Asimismo, hay evidencias de su capacidad para acelerar determinadas reacciones químicas relacionadas con la inmunidad, agilizando la reacción del organismo ante la presencia de virus y bacterias.


Por suerte, muchos de los alimentos con alto contenido en estos nutrientes proinmunidad están de temporada, lo que hace todavía más fácil incluirlos en la dieta diaria, tanto que podrían ser incluso los protagonistas absolutos de la lista de la compra. Ana Sofía Mendoza aconseja cómo hacer la selección más “inmunoprotectora” entre la amplia oferta que nos podemos encontrar ahora en el mercado:

  • Nectarina, mora, frambuesa y melón, por su alto contenido en vitamina C. “Las frambuesas y el melón también se consideran fuentes importantes de ácido fólico”.

  • Granada: además de vitamina C, es rica en vitamina B6.

  • Dentro del grupo de hortalizas de temporada, se recomienda el consumo de pimientos y espinacas, por su alto contenido en vitamina C. “Otros alimentos ricos en este nutriente son las acelgas, el calabacín, la lechuga, la patata y la calabaza”.

  • Estas verduras, además, aportan otras vitaminas relacionadas positivamente con el sistema inmune: la vitamina A (acelga), el ácido fólico (lechuga, espinacas) y la vitamina B6 (patata, pimiento).

  • La zanahoria es un alimento muy completo este sentido: destaca por su alto contenido en vitamina A y también aporta dosis elevadas de vitamina B6.

  • Otro alimento recomendable es el maíz, por ser fuente de ácido fólico y vitamina B6.

 
 
 

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