¡Golpe al bolsillo! Canasta básica sube más que la inflación y encarece la alimentación de millones de familias
- La Noticia al Punto

- hace 45 minutos
- 2 min de lectura

La canasta alimentaria en México volvió a registrar aumentos por encima de la inflación durante mayo de 2026, manteniendo la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables, pese a que su ritmo de crecimiento fue el más bajo de los últimos tres meses.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el valor de la canasta alimentaria utilizada para calcular las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos aumentó 6.3 por ciento anual tanto en zonas urbanas como rurales. Esta cifra superó ampliamente la inflación general, que se ubicó en 3.9 por ciento durante el mismo periodo.
Las cifras revelan que una persona necesitó ingresos mensuales de 2 mil 597 pesos en áreas urbanas y de mil 960 pesos en zonas rurales para poder adquirir únicamente la canasta alimentaria mínima. En comparación con mayo de 2025, estos montos representaron incrementos de 168 y 115 pesos, respectivamente.
En tanto, para cubrir tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, los ingresos requeridos ascendieron a 4 mil 930 pesos mensuales en el ámbito urbano y a 3 mil 554 pesos en el rural. Estos niveles representan aumentos anuales de 4.5 por ciento y 4.4 por ciento, respectivamente.
Jitomate y papa disparan los precios
Entre los productos que más contribuyeron al encarecimiento de la canasta básica destacó el jitomate, cuyo precio registró un incremento anual de 99.2 por ciento, prácticamente duplicando su costo en comparación con el año anterior.
Otro de los alimentos que impactó significativamente el gasto de las familias fue la papa, con un aumento de 57.3 por ciento anual. Asimismo, los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar registraron un incremento de 6.6 por ciento.
Persisten presiones sobre los hogares más vulnerables
Aunque la inflación general mostró una moderación en los últimos meses, los productos esenciales para la alimentación continúan aumentando a un ritmo mayor, lo que reduce la capacidad de compra de los hogares con menores ingresos.
Este comportamiento refleja que la desaceleración inflacionaria aún no se traduce en un alivio significativo para millones de familias mexicanas, que siguen destinando una mayor proporción de sus recursos a la compra de alimentos básicos indispensables para su subsistencia.
Por Carlos Aguilera




Comentarios