• La Noticia al Punto

El Rastrojo Copala la vida triqui en tiempos de COVID-19

Enfundada en un inmaculado huipil, Blanca Estela Ramírez se sienta a la entrada de su hoja; mientras cae el atardecer mira a sus hijos jugar con un perro sobre la polvorienta calle. Parece que se alista para contar una historia.


Sí, su historia. Esta profesora rural comparte con Notimex que se levanta a las tres de la mañana, alista el nixtamal, echa tortillas y prepara la comida para sus hijos y esposo; tras sus labores del hogar sale de casa. Da clases de biología a niños triquis, tanto de la localidad como de otras que están a poco más de dos horas a pie. Ellos la esperan, no puede faltar.


El Rastrojo Copala está ubicado en Juxtlahuaca, al nororiente de Oaxaca. Para llegar aquí, el trayecto puede tomar como mínimo, cinco horas, tal vez más, en función de las condiciones del camino. En este lugar, esta profesora y estudiante de Ciencias de la Educación -cursa el último semestre- en Oaxaca, está preocupada, el brote de coronavirus amenaza la salud, y también su titulación.


Cuando comenzó la epidemia de COVID-19, ella le dejó tarea a sus 120 alumnos de secundaria, para dos semanas -se asumió que sería el tiempo que tomaría la contingencia sanitaria-, empero, al extenderse la Jornada Nacional de Sana Distancia -hasta el 31 de mayo-; a la mentora le preocupa la educación de “sus niños”, y la propia; vive en la sierra nororiente y los medios electrónicos aquí son la excepción.


"Sí, había casos de la existencia del coronavirus pero no estábamos seguros si era cierto o no; yo no dejé tarea a los alumnos, sólo algunos trabajos, pero yo pensé para dos semanas. Yo no les dejé tarea para más tiempo. Hay una alumna que llegó a mi casa y me dijo que si iba a subir alguna información al Facebook, pero yo no tengo; cómo están registrados en el Face… y mucho menos el Internet aquí en mi casa", subraya Blanca.


Mientras, como estudiante teme perder su último semestre y no titularse de Ciencias de la Educación. Ella tomaba clases cada sábado. El instituto donde estudia sólo implementó programas de continuidad a través de redes sociales, no consideró las comunidades como la de Estela, rural y distante.


"Desde el inicio de la fase tres, los maestros nos dieron sólo PDF, dónde nosotros teníamos que leer, resumir y subirlo a las clases mediante correo electrónico, además de que nos dieron un link para continuar con las clases.


Aquí es muy pésimo el Internet y me cuesta mucho, por lo que tengo que moverme a comunidades como Juxtlahuaca o Putla Villa de Guerrero, para comprar las fichas de Internet -el prepago-. Todo eso nos representa un gasto mínimo de 500 a 600 pesos diarios, y los que no tienen dinero, pues se rezagan en la educación", enfatiza.


El coronavirus complica los anhelos de los niños

Su semblante refleja una intensa preocupación. Carlos Alberto, de 15 años, está en segundo grado del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO) número 67, en El Rastrojo Copala. De grande quiere ser ingeniero, pero por hoy lamenta que la falta de tecnología y la ausencia en los salones de clase por la pandemia le trunquen su anhelo.


Como Blanca, él también debe invertir hasta 500 pesos al día para acercarse al pueblito más cercano, donde llega el Internet, comprar una ficha y sacar la tarea. Pero no todos los días alcanza, por lo que prefiere trabajar en el campo y ayudar a sus papás y a sus 13 hermanos. Viven a un costado de la carretera que conduce a Putla Villa de Guerrero.


“Carlitos” -como lo llama su mamá-, se sonroja y con pena comenta: “me levanto a las nueve de la mañana, desayuno y me voy a la pizca del maíz, hago labores del campo, nosotros no tenemos Internet y pues acabo mis labores cotidianas.


Cómo no tenemos las formas, pues mejor nos dedicamos a ayudarles al trabajo a mi papá, yo quiero ser de grande ingeniero, para ayudarle a mis papás, pero con esto que pasa del virus, no podría hacerlo porque no contamos con los medios para seguir adelante", señala mientras mira sus manos terrosas.


Mía Hiromi estudia la preparatoria: “sí nos pusieron tareas, sólo por Internet y aquí no hay y sí, se nos dificulta mucho, y al no tener la tecnología, nos dedicamos a hacer los quehaceres del hogar; yo quisiera ser maestra, pero con esta situación, estaremos más retrasados y no podremos cumplir nuestros sueños", exclama mientras se estruja las manos y mira a la distancia, con la inquietud propia de un adulto.


Pueblo de gente aguerrida

El Rastrojo Copala pertenece al municipio de Santiago Juxtlahuaca. La ciudad más cercana es Huajuapan de León -a cinco horas de camino-; aquí el tiempo ha pasado a otro ritmo: aún conserva el trueque como forma de comercio. Los habitantes se hacen de los productos que no tienen por medio del intercambio, como la calabaza, huitlacoche, quelites, mole, carne seca de chivo o res, panes y en ocasiones plátanos.


Emelia Ortiz García, representante de la Organización "Movimiento de Unificación y Lucha Triqui" (MULT), aseguró a Notimex que han luchado porque se le regrese a la localidad la categoría de municipio. Entre sus problemas está la regularización de bienes comunales y la desaparición de mujeres.


La defensora de derechos humanos lamentó que desde la fundación del MULT en 1981 a la fecha, han documentado 350 asesinatos y desapariciones de triquis. El caso más reciente fue el 9 de abril, cuando dos promotores fueron asesinados en las inmediaciones de la localidad. Por ello piden la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador para que se investigue y den con los autores materiales e intelectuales del homicidio.


"Este pueblo históricamente es aguerrido, ya que desde la Revolución Mexicana y la Independencia, nuestros ancestros han participado en estos combates, desde que se creó nuestro MULT, el pasado 9 de abril, tuvimos dos jóvenes compañeros asesinados que eran promotores del MULT", refirió.


“Exigimos a las autoridades que den con el paradero de los autores intelectuales, además de que también nosotros vivimos con el miedo de salir de nuestras casas y que nos agredan a balazos, por personas ajenas a nuestra comunidad", puntualizó.

Con información de NOTIMEX


Compartir por Whatsapp

Compartir por Telegram