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Cuarta ola de calor llega a México en los primeros días de julio

La ola de calor es un fenómeno que afecta a México periódicamente y se espera que la cuarta ola de calor del año 2023 llegue a partir del próximo sábado 1 de julio, según informó el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los estados más afectados por esta ola de calor serán Sonora, Sinaloa, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Michoacán, Guerrero, Tabasco, Veracruz y Yucatán.


¿Qué es una ola de calor?


Una ola de calor es un período de tiempo en el que se experimentan temperaturas excesivamente altas, a menudo combinadas con altos niveles de humedad, y que se mantienen durante varios días consecutivos. Estas condiciones extremas pueden tener un impacto significativo tanto en los seres humanos como en los ecosistemas naturales.


En el caso de México, las olas de calor se deben principalmente a la presencia de un anticiclón en niveles intermedios de la atmósfera. Esto significa que en una región específica de la superficie terrestre, la presión del aire es más alta que en las áreas circundantes. Estas condiciones favorecen el aumento de la temperatura y la falta de circulación de aire fresco, lo que contribuye al desarrollo de una ola de calor.



Las ciudades son especialmente vulnerables a las olas de calor debido a la deforestación y la contaminación ambiental. Estos factores pueden agravar el efecto de la ola de calor y aumentar su intensidad. De acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil, la deforestación y la contaminación contribuyen a la formación de islas de calor, donde las temperaturas en las áreas urbanas son significativamente más altas que en las zonas rurales circundantes.


Duración e impacto de las olas de calor


La duración mínima de una ola de calor se considera de al menos tres días consecutivos de temperaturas extremadamente altas. Durante este tiempo, tanto los seres humanos como los ecosistemas naturales pueden sufrir las consecuencias de estas condiciones climáticas extremas.


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las olas de calor pueden tener un impacto significativo en la salud humana. Las altas temperaturas pueden provocar agotamiento por calor, golpes de calor e incluso la muerte en casos extremos. Además, las personas que padecen enfermedades crónicas, los adultos mayores y los niños pequeños son especialmente vulnerables a los efectos adversos de las olas de calor.


Las olas de calor también pueden afectar los ecosistemas naturales, como los bosques y los cuerpos de agua. Estas condiciones extremas pueden provocar sequías, afectar la biodiversidad y contribuir al aumento de los incendios forestales.


Recomendaciones ante una ola de calor


Ante la llegada de una ola de calor, es importante que la población tome medidas para proteger su salud y minimizar los riesgos asociados con las altas temperaturas. La Secretaría de Salud brinda algunas recomendaciones para enfrentar estas situaciones:

  1. Mantenerse hidratado: Es fundamental consumir al menos dos litros de agua diariamente. Se recomienda beber agua simple hervida, desinfectada o embotellada para evitar problemas de salud relacionados con la calidad del agua.

  2. Evitar la exposición prolongada al sol: Es aconsejable limitar las actividades al aire libre, especialmente entre las 11:00 de la mañana y las 3:00 de la tarde, cuando las temperaturas son más altas. Buscar la sombra y utilizar protectores solares, gorras, sombreros o sombrillas y lentes de sol.

  3. Usar ropa adecuada: Optar por ropa ligera y de colores claros, que permita la transpiración y la circulación de aire alrededor del cuerpo.

  4. Buscar lugares frescos y bien ventilados: Permanecer en espacios frescos, a la sombra y con buena ventilación. Evitar el uso excesivo de aparatos de aire acondicionado para reducir el consumo de energía.

  5. Cuidado personal: Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente antes de comer, preparar alimentos y después de usar el baño. Esto ayuda a prevenir enfermedades relacionadas con la contaminación y la higiene personal.

  6. Atender las indicaciones de las autoridades: Estar atento a los avisos y recomendaciones de las autoridades locales y seguir las medidas de protección civil establecidas.

Es importante recordar que las olas de calor son fenómenos naturales, pero también están relacionadas con el cambio climático global. La atención a estas condiciones extremas y la adopción de medidas para mitigar sus efectos son esenciales tanto a nivel individual como colectivo. El cuidado de la salud y la protección del medio ambiente son responsabilidades compartidas que nos incumben a todos.


Por: HB

Cadena Política


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