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  • Foto del escritorLa Noticia al Punto

Algoritmos del 28 de enero, por Claudia Padilla



Este domingo nos encontramos entre los que se encuentran en guerra y los que declararán por declarar …


EN GUERRA

Celaya es uno de los municipios donde más asesinan elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, y digo en general porque ahora no solamente se trata de Policías Municipales, también se dieron ataques a un Tránsito y Fiscalización.

Casualmente estos ataques se dan desde que comenzaron a llegar los “fedepales”, es decir, policías federales de caminos, que fueron puestos como municipales, pero en altos mandos y con mejores sueldos.

En este trienio se dieron 40 homicidios de policías en Celaya; cinco en menos de 24 horas (cuatro policías y uno tránsito municipal), ataques que ponen en alerta a los celayenses, a quienes les dicen que todavía pueden caminar sin temer.

De manera interna los policías hablan, claro que tienen temor, pueden morir en cualquier momento.

Pero, así como hay buenos, también están aquellos que están con los malos, pagados en otras nóminas.

Las autoridades lo saben, o por lo menos eso dicen los policías, por eso la guerra es también interna.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana siempre lamenta los hechos, al igual que muchos o todos.

Las cosas son así: no hay policía que aguante, ni pueblo que lo resista.


MEJOR ASÍ

La que no sale de Celaya es Sophia Huett, quien ya no es muy bien vista por el fiscal Carlos Zamarripa y Alvar Cabeza de Vaca, quien primero la mandaban hacer la declaraciones que ellos no querían dar y ahora no saben qué hacer con ella.

Y es que no se ayuda ni tantito, apenas si salía la información de la muerte de los policías, cuando ya declaraba que para eso se “alquilaban” no así de manera textual, pero comentó que cuando eres policía necesitas sangre, sudor y lágrimas.

No es necesario que se remarque mucho, pues lo saben y por eso mismo, aunque se diga lo contrario, muchos no quieren ser policías, lo que les importa es más su vida y su familia.

Cuando les sueltan la voz a los funcionarios también les deberían de decir que no todo lo que se piensa se dice.

No solamente se tiene que hablar también actuar, porque hay que poner claro que si llegaron los federales fue por el impulso de Sophia a quienes todos sus compañeros le llaman “jefa”.

Pero su estancia casi permanente en Celaya no ayuda mucho a la colaboración con el estado.

Palabras más, palabras menos, pero lo importante es que a veces se necesita permanecer callada.


EL PODER

Y hablando de los que están y no están hay que darle un recorrida al estado para ver que en tiempos electorales las oficinas estarán desiertas, las puertas cerradas y los recursos escasos.


Yo este domingo me despido en medio de resistencia, no quiero balazos, pero ahorita tampoco abrazos, nos vemos la próxima porque recuerde que el que no cae resbala.


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