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Alexia Medina: la inclusión no puede quedarse en el discurso

Foto del escritor: La Noticia al Punto
La Noticia al Punto
hace 1 día
2 min de lectura

León, Guanajuato.— La inclusión no puede ser una palabra bonita en un discurso ni una fotografía en un evento; tiene que convertirse en decisiones, políticas públicas y acciones que cambien la vida de las familias, afirmó Alexia Medina durante su participación en el monólogo “Emocionalmente: vivir con dislexia y TDAH”, presentado por Alicia Chong.


Medina destacó que hablar de neurodivergencias implica también escuchar a quienes todos los días enfrentan los retos de acompañar a una niña o un niño neurodivergente. En ese sentido, reconoció la presencia y el trabajo del colectivo Neuro Invisibles, conformado por madres y padres de familia que han convertido sus propias experiencias en una voz para visibilizar una realidad que durante mucho tiempo permaneció en silencio.


“No podemos construir políticas para las familias sin escuchar a las familias. Si queremos una ciudad verdaderamente humana, tenemos que dejar de mirar las neurodivergencias desde la distancia y comenzar a acompañarlas desde la comunidad”, sostuvo.


La también promotora de acciones en favor de la primera infancia señaló que la sensibilidad debe ser el punto de partida, pero la responsabilidad pública comienza cuando esa sensibilidad se transforma en resultados: acompañamiento para las familias, espacios incluyentes, capacitación y comunidades capaces de sostener a quienes más lo necesitan.


Durante el encuentro, reconoció el liderazgo de Araceli Almanza y de la Fundación Carlos Eduardo Almanza, por abrir espacios de reflexión y acción en torno a temas que requieren mayor visibilidad social.


“Araceli, gracias por tu liderazgo y compromiso. Cuenta conmigo siempre para seguir construyendo comunidad y poniendo a las personas al centro.”


También reconoció a Hugo Almanza por impulsar el arte como una herramienta de transformación social y por llevar estas expresiones a distintos espacios y sectores de la sociedad.


Para Medina, el reto de León es avanzar hacia una política que no espere a que las familias lleguen a tocar las puertas de las instituciones, sino que salga al territorio, escuche y construya soluciones con la gente.


“Mi compromiso es muy claro: estar presente, escuchar a las familias y convertir las causas en acciones concretas. Las niñas y los niños no pueden esperar a que nosotros nos pongamos de acuerdo; necesitan comunidades que estén ahí hoy.”


Y lanzó un mensaje contundente:


“León merece más que discursos. Merece una política que vea a las personas, que escuche a las familias y que actúe. Aquí estoy: presente con la gente, presente con las infancias y construyendo con amor.”



 
 
 

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