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¡ALERTA EN MÉXICO! EL NIÑO SE FORTALECE Y PODRÍA DESATAR CALOR EXTREMO, SEQUÍA E INCENDIOS EN 2027

Foto del escritor: La Noticia al Punto
La Noticia al Punto
hace 2 horas
3 min de lectura

El fenómeno de El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico, una situación que mantiene bajo vigilancia a especialistas debido a los posibles efectos que podría generar en México durante los próximos meses y, especialmente, a lo largo de 2027.

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierten que el fortalecimiento de este fenómeno climático podría favorecer episodios de calor extremo, periodos de sequía, un aumento en los incendios forestales y más jornadas con mala calidad del aire en distintas regiones del país.


La preocupación aumentó luego de la actualización de septiembre de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), organismo que señala que El Niño está tomando mayor fuerza y existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027.

Incluso, la NOAA estima una probabilidad de 75% de que entre octubre y diciembre el fenómeno alcance niveles que superarían los registrados desde 1950, de acuerdo con su índice actual.


🔥 ¿Qué podría ocurrir en México?

Los especialistas aclaran que un El Niño intenso no significa que todas las regiones del país sufrirán los mismos efectos ni que estos se presentarán al mismo tiempo. La intensidad del fenómeno incrementa las probabilidades de determinados impactos, pero no garantiza que ocurran en cada zona.

De acuerdo con escenarios planteados por investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, durante septiembre podrían registrarse temperaturas más elevadas en algunas zonas del norte del país.

Asimismo, entre septiembre y diciembre podría aumentar el contenido de calor en las aguas del Pacífico mexicano. Entre septiembre y noviembre también se contempla una mayor posibilidad de que se desarrollen huracanes de categoría mayor.

Sin embargo, el panorama podría cambiar considerablemente durante 2027.

Entre febrero y junio se prevé un posible incremento en la actividad de incendios forestales. Posteriormente, entre abril y junio, aumentaría la probabilidad de una reducción de las precipitaciones en regiones del centro, sur y sureste.

Estas condiciones podrían estar acompañadas por mayor sequedad del suelo, periodos de sequía y un incremento en los días con mala calidad del aire, especialmente en las principales ciudades.


🚨 UNAM llama a prepararse para posibles olas de calor

Ante el escenario previsto, el investigador del ICAyCC Jorge Zavala Hidalgo considera fundamental reforzar desde ahora las medidas de prevención para reducir los riesgos entre la población.


Una de las propuestas es que los gobiernos federal, estatales y municipales contemplen refugios o espacios de atención para episodios de calor extremo, donde las personas puedan encontrar lugares frescos, agua para mantenerse hidratadas y asistencia médica.

Los especialistas también recomiendan implementar y fortalecer sistemas de alerta temprana, elaborar mapas para localizar las zonas con mayor vulnerabilidad, reforzar la vigilancia epidemiológica y mantener comunicación permanente con los sectores agrícola y ganadero.


Mientras tanto, ante temperaturas elevadas, la población deberá procurar una adecuada hidratación y evitar, en la medida de lo posible, la exposición prolongada y directa a los rayos del sol, particularmente en el caso de personas consideradas vulnerables.


🌊 El Niño podría acercarse a niveles históricos

Las señales observadas por los especialistas mexicanos coinciden con las mediciones internacionales más recientes.

La NOAA informó el 10 de septiembre que algunas zonas del Pacífico ecuatorial oriental ya registran anomalías superiores a 3 grados Celsius en la temperatura superficial del mar, mientras que el comportamiento combinado del océano y la atmósfera confirma que El Niño continúa fortaleciéndose.


Además, modelos experimentales desarrollados por el laboratorio GFDL de la NOAA contemplan la posibilidad de que el fenómeno alcance una intensidad comparable con algunos de los episodios más fuertes de los que se tiene registro.

No obstante, estas proyecciones son de carácter experimental y no deben confundirse con el pronóstico oficial de la NOAA.

El pronóstico oficial mantiene una señal particularmente fuerte: la probabilidad de condiciones asociadas con El Niño se ubica actualmente en 100% para los periodos septiembre-noviembre, octubre-diciembre, noviembre-enero y diciembre-febrero.


🌧️ No todo México enfrentará sequía

Aunque El Niño suele relacionarse con temperaturas elevadas y condiciones secas, sus consecuencias no serán iguales en todo el territorio mexicano.

El especialista del ICAyCC Alejandro Jaramillo Moreno explicó que durante el otoño y el invierno algunas regiones del norte y occidente de México podrían recibir lluvias por encima de lo habitual.


En contraste, conforme avance la primavera, aumentaría la posibilidad de condiciones más secas en amplias zonas del centro, sur y sureste del país.

La UNAM también contempla un escenario con más frentes fríos durante la próxima temporada otoño-invierno, algunos de ellos con características más intensas y una duración mayor a la habitual.

Por esta razón, reducir El Niño únicamente a un fenómeno de calor sería un error. Su influencia puede modificar los patrones atmosféricos y producir efectos muy diferentes dependiendo de la región y de la época del año.


 
 
 

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