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12 uvas, 12 deseos: el ritual que convirtió la suerte en tradición de Año Nuevo

  • Foto del escritor: La Noticia al Punto
    La Noticia al Punto
  • 31 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Cada 31 de diciembre, millones de personas en el mundo repiten un mismo acto a la medianoche: comer 12 uvas mientras el reloj marca las 12 campanadas. Aunque hoy es sinónimo de buena suerte y deseos cumplidos, el origen de esta tradición es tan curioso como simbólico. ¿Por qué uvas y no otra fruta? La respuesta mezcla historia, abundancia y un toque de marketing accidental.

El origen: España y un excedente que hizo historia

La versión más aceptada sitúa el inicio del ritual en España, a comienzos del siglo XX. En 1909, productores de Alicante tuvieron una cosecha tan abundante que no sabían qué hacer con el excedente. Para evitar pérdidas, promovieron la idea de comer uvas durante las campanadas de fin de año como un “acto de buena fortuna”. La campaña funcionó tan bien que el gesto se volvió costumbre y, con el tiempo, tradición nacional.


Simbolismo: prosperidad, ciclos y deseos

Más allá de la anécdota agrícola, las uvas cargan un poderoso simbolismo:

  • Abundancia y prosperidad: son fruto de cosechas ricas, asociadas históricamente a la riqueza y celebración (como el vino).

  • Ciclos y tiempo: las 12 uvas representan los 12 meses del año que inicia.

  • Deseos y esperanza: cada uva se come pidiendo un deseo, un acto de intención para atraer metas, salud, amor o éxito.


De España al mundo: una tradición que cruzó fronteras

}Gracias a la migración española y a la influencia cultural, el ritual se expandió a Latinoamérica, Estados Unidos y otras regiones, adaptándose a costumbres locales, pero conservando su esencia: empezar el año con esperanza y buena vibra.


¿Y por qué deben ser 12?

No es casual: el número 12 simboliza totalidad y orden en muchas culturas (12 meses, 12 campanadas, 12 ciclos completos). Comerlas al ritmo del reloj busca sincronizar los deseos con el inicio exacto del nuevo ciclo.


El reto de la suerte: comerlas a tiempo

Parte del encanto es la dificultad: lograr comer las 12 uvas antes de que terminen las campanadas. Se dice que quien lo consigue asegura un año lleno de buena suerte.


Lo que empezó como una solución a una sobreproducción agrícola terminó convertido en un ritual global de esperanza. Las uvas no solo endulzan la medianoche: representan intenciones, metas y la creencia universal de que un nuevo año merece comenzar con buenos deseos.

Por Angel Soto


 
 
 

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